PUBLICADO EN LA GACETA OFICIAL DEL DISTRITO FEDERAL EL 20 DE JUNIO DE 2011.

 

ACUERDO POR EL QUE SE EXPIDE EL PROGRAMA DE MANEJO DEL ÁREA NATURAL PROTEGIDA “BOSQUE DE TLALPAN”

 

MARTHA TERESA DELGADO PERALTA, Secretaria del Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal, con fundamento en los artículos 122, apartado C, Base Segunda, fracción II, inciso b) de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 12 fracción X, 87 y 115 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal; 15 fracción IV, 16 fracción IV y 26 de la Ley Orgánica de la Administración Pública del Distrito Federal; 1, 2, 3, 6 fracción II, 9, 92 Bis, 94 y 95 de la Ley Ambiental del Distrito Federal; 1, 2 fracción IV, 5 fracción IV y 9 de la Ley de Planeación del Distrito Federal; 56 Ter del Reglamento Interior de la Administración Pública del Distrito Federal; y artículos primero, segundo y tercero de la Declaratoria por la que se establece como Área Natural Protegida al Bosque de Tlalpan;  y

 

CONSIDERANDO

 

Que el Programa de Protección Ambiental del Distrito Federal 2006-2012 contempla la Política de Manejo Sustentable de los Recursos Naturales y la Biodiversidad, y como uno de sus principales instrumentos, al Sistema Local de Áreas Naturales Protegidas.

 

Que el 19 de agosto de 2005 se publicó en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, el Acuerdo por el que se establece el Sistema Local de Áreas Naturales Protegidas, como un instrumento estratégico de planeación para la conservación de los recursos naturales del Distrito Federal y Administración de Áreas Naturales Protegidas.

 

Que los Programas de Manejo de las Áreas Naturales Protegidas, con fundamento en el artículo tercero del Acuerdo por el que se establece el Sistema Local de Áreas Naturales Protegidas se constituyen como un elemento de dicho Sistema.

 

Que la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal tiene dentro de sus atribuciones la de establecer los lineamientos generales y coordinar las acciones en materia de protección, conservación y restauración de los recursos naturales, flora, fauna, agua, aire, suelo, Áreas Naturales Protegidas y zonas de amortiguamiento, de conformidad con el artículo 26 fracción IX de la Ley Orgánica de la Administración Pública del Distrito Federal.

 

Que adscrita a la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal se encuentra la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales, de conformidad con lo establecido en el artículo 56 Ter del Reglamento Interior de la Administración Pública del Distrito Federal y en el Decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones del Reglamento Interior de la Administración Pública del Distrito Federal, publicado el 19 de mayo de 2004 en la Gaceta Oficial del Distrito Federal.

Que la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales tiene entre otras atribuciones, la de promover el establecimiento y administrar el Sistema Local de Áreas Naturales Protegidas.

 

Que las Áreas Naturales Protegidas deben contar con Programas de Manejo, los cuales son instrumentos de planificación y normatividad a los que se sujetará la administración y manejo de las mismas. Estos Programas deberán ser publicados en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, de acuerdo con el artículo 94 de la Ley Ambiental del Distrito Federal y el artículo 48 del Reglamento de la Ley Ambiental del Distrito Federal.

 

Que los programas de manejo contienen, entre otros aspectos, las líneas de acción, criterios, lineamientos y, en su caso, actividades específicas a las cuales se sujetarán la administración y el manejo de las Áreas Naturales Protegidas.

 

Que el 24 de octubre de 1997 se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el Decreto por el cual se establece como Área Natural Protegida con la categoría de Parque Urbano, el área denominada “Bosque de Tlalpan” (BT), con una superficie de 2,528,684.61 m2, ubicadas en la Delegación Tlalpan, al sur del Distrito Federal, con la finalidad de evitar la destrucción de sus recursos naturales, mantener sus ecosistemas naturales y los servicios ambientales que presta a la Ciudad de México y su zona metropolitana.

 

Que en cumplimiento al artículo Décimo del Decreto mencionado en el párrafo que antecede, la Secretaría del Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal, a través de la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales, elaboró el Programa de Manejo del Área Natural Protegida “Bosque de Tlalpan”, publicado el 5 de junio de 2009 en la Gaceta Oficial del Distrito Federal.

 

Que ante la necesidad de integrar el “Bosque de Tlalpan” al régimen de Área Natural Protegida del Distrito Federal, bajo la categoría de Zona Ecológica y Cultural, previsto en la Ley Ambiental del Distrito Federal, a través del Decreto publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, el 17 de junio de 2011, se declaró Área Natural Protegida de jurisdicción local, bajo la categoría de Zona Ecológica y Cultural, la superficie de 2'528,648.61 metros cuadrados, ubicada en los terrenos correspondientes al “Bosque de Tlalpan”, en la Delegación Tlalpan, Distrito Federal.

 

Que en virtud de lo anterior, he tenido a bien expedir el siguiente:

 

ACUERDO POR EL QUE SE EXPIDE EL PROGRAMA DE MANEJO DEL ÁREA NATURAL PROTEGIDA “BOSQUE DE TLALPAN”

 

ÚNICO.- Se aprueba el Programa de Manejo con el contenido siguiente:

 

DESCRIPCIÓN DEL ÁREA

 

Ubicación geográfica y accesos.- El Área Natural Protegida (ANP) “Bosque de Tlalpan” tiene una extensión de 252.86 hectáreas, se localiza en la Delegación Tlalpan que está ubicada en la porción sur del DF; colinda al norte con la Avenida Camino a Santa Teresa, la unidad habitacional Villa Olímpica, la colonia Miguel Hidalgo y el fraccionamiento Jardines en la Montaña; al sur con la Colonia Ampliación Miguel Hidalgo; al este con las colonias Miguel Hidalgo y la Fama; y al oeste con  las colonias Lomas de Padierna, Ejidos de Padierna y el parque recreativo Six Flags. La poligonal del área se ubica entre las coordenadas geográficas extremas: 19° 17’ 30’’ y 19° 18’ 00’’ de latitud norte y 99° 11’ 30’’ y 99° 12’ y 25’’ de longitud oeste.

 

Las principales vialidades que conducen al área son el Anillo Periférico Sur y la Avenida Insurgentes Sur, a la altura del Centro Comercial  Perisur  y Plaza Cuicuilco, respectivamente.  

 

Para la visita pública, el área cuenta actualmente con varios accesos oficiales: uno peatonal y otro vehicular, localizados  en el cruce de las avenidas Zacatepetl y Camino a Santa Teresa. En la porción sur, un acceso peatonal en los límites con la Colonia Miguel Hidalgo; hacia el poniente el  Acceso Tenantongo, peatonal y vehicular.  Existen dos accesos adicionales sobre la avenida Camino a Santa Teresa, que son para uso exclusivo del personal del área.

 

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS

 

Fisiografía y Topografía.- El área se asienta en las faldas de la Sierra del Ajusco, en la zona meridional de la Cuenca de México. De acuerdo con Rzedowski (1983), el “Bosque de Tlalpan” pertenece a la provincia fisiográfica del Eje Neovolcánico Transversal y a la  Subprovincia Lagos y Volcanes de Anahuac,  la cual presenta la topoforma de meseta volcánica del “malpaís” o pie de monte (INEGI, 1999);  se ubica en el denominado “lóbulo” sur el Pedregal de San Ángel, en un terreno de origen volcánico. Presenta un rango altitudinal que va desde los 2,310 msnm hasta los 2,448 msnm, con un promedio de 2,389 msnm (INIFAP-CIDCMEF. 2006).

 

Topográficamente el “Bosque de Tlalpan”  presenta un relieve ondulado en el 90% de su superficie con pendientes suaves,  desde  0% en sus extremos sur-suroeste y nor-noreste, hasta el 19% en su parte central. La superficie restante, es ligeramente accidentada con pendientes hasta del 100 % en los parajes conocidos como El Mirador y Piedra de los Sacrificios. El promedio de la inclinación registrada corresponde al 7%.

 

Geomorfología.- La historia geológica de la región se debe al proceso volcánico que  inició en el Eoceno Superior y que se extiende 50 millones de años, abarcando dos etapas tectónicas: la primera que duró 45 millones de años y la segunda desde hace alrededor de 5 millones de años, al presente. (Mooser, 1975).

 

La formación del Ajusco se atribuye a la sexta fase del vulcanismo del Cuaternario; la séptima fase culminó en el Cuaternario Superior, con la Sierra del Chichinautzin, que obstruyó el drenaje al sur, conformando una cuenca lacustre cerrada: la Cuenca de México. (Mooser, op. cit.).

 

El  Ajusco es considerado un aparato volcánico joven constituido por derrames lávicos sobrepuestos. (Martín del Pozzo, 1980). Entre sus laderas montañosas  y la planicie de origen lacustre,  se extienden mantos de acumulación volcánica y de acarreo, formando un pie de monte irregular en extensión y composición, del tipo del sustrato del “Bosque de Tlalpan”. (Lugo, 1984).

 

En la historia geológica reciente la zona del “Bosque de Tlalpan” es referida como parte de un grupo de pequeñas elevaciones que incluyen los cerros Zacatepetl, Vivero y el Basalto Antiguo-, anteriores a la erupción del Xitle (Schmitter, 1953), cuyo derrame de lava  transformó notablemente  el paisaje fisiográfico antiguo dando origen al “Pedregal de San Ángel”, que originalmente ocupaba aproximadamente 80 km2, desde las faldas del Ajusco hasta los alrededores de Huipulco (Enciso de la Vega, 1994). Estimaciones modernas sobre la edad del “Pedregal de San Ángel”, le confieren  alrededor de 2,000 años.

 

Litología.- El Pedregal de San Ángel está cubierto  por extensiones en forma de corrientes de lava poco intemperizada, constituida por basalto de olivino con microcristales. El manto en sus superficies superior e inferior presenta numerosas oquedades  pequeñas,  como resultado del desprendimiento de gases durante el enfriamiento (Rzedowski, 1954).

 

El sustrato basáltico del Cuaternario sobre el que originalmente se asienta el área, tiene una edad estimada entre 2 y 3 millones de años, y hacia el centro de la misma, existe una gruesa franja de rocas ígneas extrusivas intermedias que posee capas masivas del Terciario, con bajo fracturamiento, intemperismo somero y permeabilidad baja. Se presentan también vulcanitas no diferenciadas (INEGI-SPP, 1984).

 

Edafología.- Los suelos que se encuentran por encima de la lava del Pedregal son principalmente de origen eólico y orgánico, formados por acumulación en las grietas, fisuras y depresiones; generalmente su espesor no sobrepasa unos cuantos centímetros, pudiendo presentarse variaciones dependientes de la naturaleza y grosor de la lava, así como de la intensidad de los agentes del intemperismo. En estos suelos, es difícil distinguir horizontes edafológicos típicos (Rzedowski, 1954).

 

De acuerdo con la clasificación FAO/UNESCO, los suelos presentes en la mayor parte de la superficie del “Bosque de Tlalpan”, corresponden a los del tipo Litosol como unidad edáfica primaria y Feozem háplico como sub-unidades aisladas; al norte del ANP existe una franja con una fase ligeramente salina donde predomina el Feozem háplico como unidad primaria, con algunas zonas aisladas de Feozem calcárico. En general en todos los suelos del área, la textura más frecuente es  media o limosa (Carta edafológica 1: 50, 000 INEGI-SPP, 1982, CETENAL, 1980).

 

Los sitios no cubiertos por lava presentan unidades de suelo Feozem (H), o suelos de “tepetate”, con horizonte A melánico; puede presentar un horizonte B cámbrico de fertilidad moderada a alta, con material calcáreo en todo el suelo. Estos suelos en lo general son de fertilidad alta.

 

Hidrología.- El “Bosque de Tlalpan” se ubica en la región hidrológica del Río Pánuco, en la Cuenca del Río Moctezuma y en la Subcuenca del Lago de Texcoco-Zumpango (INEGI, 1999). La alta permeabilidad del sustrato no permite la formación de escurrimientos superficiales, ni depósitos temporales, por lo que no existe propiamente una hidrología superficial; sin embargo, dicha permeabilidad, favorece la infiltración del agua pluvial al subsuelo en un rango que se calcula mayor al 50 % (INEGI, 1997).

 

Clima.- Con base en la Clasificación de Köppen, modificada por García (1988),  el tipo de clima del ANP,  corresponde al C(w1)(w)b(i’): templado húmedo intermedio con lluvias en verano; verano fresco y de larga duración; con porcentaje de lluvia invernal menor al 5 de la precitación anual y oscilación anual de las temperaturas medias mensuales, entre 5 ºC y 7 ºC.  (INIFAP-CIDCMEF, 2006).

 

La variación anual de temperatura y precipitación, determinan una marcada estacionalidad dividiendo el año en una temporada lluviosa de mayo (mediados) a octubre (verano) y en otra seca de noviembre a abril (y mediados de mayo). La temperatura media anual varía de 15 a 15.4 oC; enero es el mes más frío con una temperatura media mensual de 11.4 oC; y julio el más caluroso, con temperaturas promedio de 17.6 oC. La mayor radiación solar se recibe de diciembre a marzo; en el resto del año y durante la época de lluvias, la nubosidad bloquea el paso del sol, sin impedir la formación de compuestos fotoquímicos al medio día con la ocurrencia de nubes dispersas.

 

Durante el verano y principios del otoño, se registra del 80 al 90% de las lluvias en el área. La precipitación total anual varia entre 850 a 911 mm/año siendo marzo el mes más seco con 1.9 mm, y julio el más húmedo, con 18.9 mm. Las lluvias de verano son de tipo convectivo, localizadas, de alta densidad y corta duración; las lluvias de otoño  son de origen ciclónico, gota pequeña y de larga duración, por lo que permiten una mejor infiltración al subsuelo (INECOL-GDF, 2002).

 

El período con heladas abarca 5 meses al año, con un promedio registrado de 30 días al año.  En enero se registran un promedio de 14 días y en diciembre 10. El resto se distribuye en octubre, noviembre y febrero. La presencia de granizo es mínima, una o dos veces al año, presentándose principalmente con las lluvias de verano, en julio y agosto.

 

La evapotranspiración potencial anual es de 774.5 mm/año con una media mensual de 64.5 mm, con mayor evaporación en mayo, con un registro de 92.2 mm; y enero con la menor, con registro de 39.0 mm.

 

A través del año y durante el día, los vientos dominantes provienen del norte y noroeste con una velocidad media de 1.6 y 3.3 m/seg, respectivamente. En noviembre, diciembre, enero y febrero, se presentan vientos dominantes del sureste, con velocidades del orden de 1 a 2 m/seg.

 

CARACTERÍSTICAS BIOLÓGICAS

 

Vegetación y flora

 

La vegetación natural del “Bosque de Tlalpan”, como parte del Pedregal de San Ángel, se estableció a partir del escurrimiento de lava basáltica de edad relativamente reciente (2,000 años) del derrame del Xitle, que cubrió desde el pie del Ajusco hasta las inmediaciones de Tlalpan, Huipulco, Coyoacán y San Ángel, abarcando una superficie aproximada de 80 km2.  Al enfriarse la lava se formó una capa pétrea, sobre la cual con el paso del tiempo, han tenido lugar procesos sucesionales (sucesión primaria) cuyo ritmo ha estado condicionado a la acumulación de suelo y la humedad ambiental, factores que varían en gran medida con la altitud. Como resultado surgió un complejo mosaico de comunidades vegetales, entre ellas los bosques de Pinus, Quercus y matorral xerófito, distribuidas en un gradiente altitudinal de 2,250 a 3,100 m (Castillo-Argüero, S. et al,  2004).   

 

Rzedowski (1954), señala que las diferentes fases de intemperización de los pedregales son lugares que amalgaman una singular riqueza de vida vegetal y animal, por la gran cantidad de microambientes que ofrecen las irregularidades de la superficie rocosa, sus grietas, oquedades y riscos.      

 

Actualmente el territorio que comprende el “Bosque de Tlalpan” se encuentra cubierto por tres tipos principales de vegetación que de acuerdo con su fisonomía, composición florística y origen, se definen para efectos de este Programa de Manejo y su representación cartográfica  como: matorral xerófito, bosque de encino y bosque cultivado.  

 

Matorral xerófito.- El matorral xerófito del Pedregal de San Ángel, fue denominado por Rzedowski (1954) como Senecionetum praecosis, haciendo alusión al Senecio (=Pittocaulon) praecox especie que destaca por su altura (2-3 m), forma y abundancia, ofreciendo la fisonomía característica de esta comunidad vegetal. En el “Bosque de Tlalpan”, se expresa como un matorral abierto durante la temporada de secas y con abundante desarrollo del estrato herbáceo durante la temporada de lluvias. Este matorral característico de terrenos muy rocosos y pobres en suelo, tiene una estructura muy heterogénea, con grandes diferencias en la composición florística. En condiciones sin disturbio se caracteriza por el gran número de hierbas y una pobreza en elementos arbóreos; en los sitios con disturbio, se observa la presencia de mayor número de árboles principalmente de especies introducidas y exóticas. En su flora, la familia de las compuestas (Asteraceae) es la mejor representada. 

 

En el matorral xerófito característico del derrame del Xitle, a diferencia del que se desarrolla en otras áreas de la Cuenca de México, destaca la presencia de grupos de plantas comúnmente ligadas a ambientes más húmedos, como algunos helechos, orquídeas, piperáceas, crasuláceas y portulacáceas. Ello se debe a que este matorral recibe mayor precipitación (850 mm) que los otros matorrales (100-400 mm); la sequía de este matorral es edáfica, constituye una isla ecológica muy contrastante con su entorno (Castillo Argüero, 2004).

 

En esta ANP se pueden observar sitios en donde el matorral esta dominado fisonómicamente por el “palo loco” (Senecio praecox); en otros, la abundancia fisonómica es de elementos arrosetados de agave (Agave spp.), en algunos  hay dominancia de Sedum oxypetalum y, en otros más, dominancia fisonómica de la “oreja de burro” (Echeveria gibbiflora). Estos cambios están asociados a  las condiciones microamabientales  y a factores tales como: profundidad del suelo, condiciones de sombra, roca expuesta, roca fragmentada, humedad, luz, etc. También en algunos sitios durante y al término de la temporada de lluvias, se puede observar la dominancia de especies herbáceas anuales, pastos y helechos.

 

En el límite del matorral con el bosque cultivado se observa la presencia de árboles de especies introducidas, tales como: eucalipto (Eucalyptus spp), pino (Pinus spp.), cedro blanco (Cupressus sp.) y trueno (Ligustrum spp.),  principalmente.

 

En el estrato herbáceo se observan entre otras, las siguientes especies: Muhlenbergia robusta, Rhynchelytrum repens, Manfreda scabra, Tagetes sp, Zinnia peruviana, Begonia gracilis, Salvia mexicana, Amaranthus sp, Asclepias linaria, Ambrosia sp, Baccharis sp., Bidens sp., Dahlia coccínea, Dahlia pinnata, Cosmos bipinnatus, Eupatorium spp., Stevia sp., Eruca sativa., Ipomoea purpurea, Ipomoea sp., Euphorbia sp., Mentzelia hispida, Mirabilis jalapa, Lopezia racemosa, Bouvardia ternifolia y Lamourouxia dasyantha, entre otras. En el estrato arbustivo se encuentran: Senecio praecox, Opuntia tomentosa, Opuntia robusta, Agave spp.,Senna sp., Sedum oxypetalum, Eysenhardtia polystachya, Dodonea viscosa y Nicotiana glauca. En el estrato arbóreo se observa también a: Buddleia cordata, Schinus molle, Eucalyptus spp., Quercus sp., Pinus sp. y Cupressus spp.   

 

Bosque de encino.- De acuerdo con Rzedowski (1979), en el Valle (Cuenca) de México el bosque de encino se distribuye entre las cotas de 2500 y 2800 m, donde esta comunidad vegetal esta caracterizada principalmente por Quercus rugosa. Puede tratarse de un bosque puro o encontrarse asociado a otras especies de encino como Q. mexicana, Q. crassipes, al madroño,  (Arbutus xalapensis),  y en algunas áreas, a especies del género Pinus.

 

En el “Bosque de Tlalpan” este tipo de vegetación se distribuye hacia el oeste del polígono, en la cota de mayor altitud que va de 2400 a 2445 m. Es una comunidad vegetal formada por árboles bajos entre 3 y 12 m de altura, con uno o varios troncos desde la base. Se encuentra asociado en mayor frecuencia con tepozán y en algunos sitios también con madroño. En el sotobosque se encuentra un estrato herbáceo con abundancia de salvias (Salvia mexicana y S. polystachya) y varias especies de helechos; en sitios con sustrato más rocoso, se observa la presencia de magueyes (Agave spp); en otros  con mayor humedad se pueden desarrollar orquídeas terrestres, entre ellas las pertenecientes al género Bletia. En las ramas de algunos árboles llegan a estar presentes algunas epífitas como los gallitos y el heno (Tillandsia spp).

 

Estudios realizados en el área reportan la presencia de 7 especies de encinos: Quercus rugosa, Q. laurina, Q. castanea, Q, crassipes, Q. laeta, Q. mexicana y Q. obtusata., (INIFAP-2006). En escasos sitios se observan todavía encinos añosos de troncos gruesos y contorneados.      

 

En el límite oeste del bosque sobre suelos pedregosos, el bosque de encino se entremezcla con el matorral xerófito, mientras que, en el límite del bosque de encino con el bosque cultivado, se observa la presencia de especies introducidas como: Pinus spp, Eucalyptus spp y Cupressus spp.

 

Bosque cultivado.- Se trata de sitios reforestados constituidos principalmente por árboles de diferentes especies, exóticas  en su mayoría. Aquí el estrato arbóreo alcanza alturas de hasta 16 m aproximadamente. Este bosque carece por lo general de estratos arbustivo y en pocos sitios se observa un denso matorral formado por arbustos de “manzanita” (Cotoneaster pannosa), también introducidos. Tampoco existe propiamente un estrato herbáceo, siendo frecuente observar solamente una cubierta dominante de pasto kikuyo (Pennisetum clandestinum) especie introducida,  o bien, una carencia de cubierta vegetal, en la que los suelos están expuestos a la erosión hídrica.

 

Entre las especies que forman el bosque cultivado se encuentran: Eucalyptus spp.,Pinus spp.,Cupressus spp., Acacia retinodes, Acacia longifolia, Ligustrum lucidum Acer negundo, Fraxinus udhei, Morus celtidifolia,  Prunus serotina y Crataegus pubescens. Recientemente se han realizado en diversos sitios,  plantaciones con Quercus rugosa y Q. laurina.

 

Algunas de las especies del bosque cultivado se encuentran invadiendo tanto al matorral xerófito, como al bosque de encino.

 

Flora silvestre y especies introducidas.- En 1954 Rzedowski reportó 538 especies propias de las comunidades vegetales del Pedregal de San Ángel, abarcando los 80 km2 cubiertos por la lava del Xitle; de ellas,  318 correspondían al matorral xerófito. Posteriormente, se han realizado otros estudios con énfasis en la flora del matorral xerófito, resultando que muchas de ellas (166), ya no fueron encontradas (Álvarez y cols. 1982;  Valiente-Banuet y de Luna, 1990; González –Hidalgo y cols, 2001; INIFAP, 2006); Castillo-Argüero (2004). Estos cambios están directamente relacionada con los disturbios ocasionados por la presencia humana, tales como la reducción del área cubierta originalmente por este  matorral; las alteraciones a los hábitats, la contaminación atmosférica y por desechos sólidos y líquidos, el saqueo de especies; así como la introducción intencional o accidental, de especies de plantas no nativas,  o de exóticas  que suelen resultar  mejores competidoras y  actúan como invasoras que desplazan en poco tiempo a las especies nativas.

 

Para elaborar este Programa de Manejo, se utilizó la lista generada por Castillo Argüero (2004) adicionando especies reportadas por Rzedowski (1954), especies de árboles del bosque cultivado reportadas por el INIFAP y las demás especies que fueron observadas durante las investigaciones de campo. A partir de esa información se presenta una lista de 510 especies,  siendo  necesario actualizar este inventario florístico como una parte importante del Componente de Investigación de este Programa de Manejo.   

 

Las familias mejor representadas en el listado florístico que se presenta, son las Asteráceas con 98 especies; las Poaceas (Gramíneas) con 49 especies y las Fabáceas con 33 especies. Del total de especies reportadas por los diferentes autores, 34 de ellas son exclusivas del matorral xerófito, entre ellas el Senecio praecox arbusto que da la fisonomía a ésta comunidad vegetal.

 

De las especies que se presentan en esta lista, se encuentran incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2001, las siguientes:

 

·          Acer negundo L. var. mexicanum, con estatus de Sujeta a Protección Especial (Pr). 

·          Bletia urbana, con estatus de Amenazada (A).

·          Cupressus lusitanica,   con estatus de Sujeta a Protección Especial (Pr).

·          Furcraea bedinghausii,  con estatus de Endémica (E) y Amenazada (A).      

·          Mammillaria san angelensis, con estatus de En Peligro de Extinción (P).

 

Cabe señalar que Acer Negundo, Furcraea bedinghausii y Cupressus lusitanica son especies introducidas al bosque mediante programas de reforestación.

 

Fauna silvestre

 

A pesar de que el “Bosque de Tlalpan”, en cuanto a su tamaño y después del ANP “Parque Ecológico de la Ciudad de México”, es la segunda área boscosa en el entorno propiamente urbano, que contiene una muestra original del ecosistema del Pedregal de San Ángel, a la fecha no se dispone de información científica publicada sobre inventarios y estudios que hayan sido realizados específicamente sobre su fauna silvestre. 

 

El estudio de los vertebrados que se refieren en este Programa de Manejo, se basa en las siguientes fuentes principales: diversos trabajos bibliográficos sobre inventarios y descripción biológica y ecológica de la fauna de la Cuenca de México, como marco regional. Para anfibios y reptiles: Casas-Andreu (1989) y Uribe Peña, et al, (1999); mamíferos: Villa (1952) y Ceballos y Galindo (1984); y aves: Ramos (1974). Trabajos recientes o específicos sobre inventarios, estudios biológicos y ecológicos sobre la fauna de insectos, anfibios, reptiles, aves y mamíferos en las zonas que se considera  ejercen una influencia faunística sobre el “Bosque de Tlalpan”, como son: la Reserva Ecológica del Pedregal de la UNAM, ubicada en el campus universitario; el ANP “Los Encinos”, al oeste del Colegio de México; y las ANP: Ecoguardas y el Parque Ecológico de la Ciudad de México, ambas ubicadas en el Ajusco Medio: Kattahain (1971), Domínguez y Núñez-Farfán (1994), Cabrera (1995 ), Castellanos y List (2005), Cano (2006), Rojo (2006). Estos trabajos fueron complementados con el registro directo de la presencia de algunas especies de mariposas, reptiles, aves y mamíferos, durante los recorridos de campo realizados para elaborar este Programa de Manejo. 

 

Con base en estos estudios se determinó que en los tres tipos principales de comunidades vegetales existentes en el área, es probable encontrar de manera permanente o durante alguna época del año, para el caso de las migratorias, las siguientes especies de fauna silvestre:

 

Invertebrados .- Se puede estimar la presencia probable de al menos 1, 000 especies de representantes del Phyllum Arthropoda, con base en estudios de inventarios y ecológicos realizados en dos sitios del Pedregal de San Ángel, que guardan similitudes ecológicas con el “Bosque de Tlalpan”, como son el ANP “Los Encinos” y la Reserva Ecológica del Pedregal de la UNAM. Las similitudes ecológicas mencionadas se refieren, además del tipo de sustrato procedente de las lavas y cenizas del Xitle, al rango altitudinal y a la presencia de gran parte de las especies de la flora relacionadas, sobre todo a nivel trófico, con las especies de artrópodos inventariadas.

 

Solamente las mariposas diurnas reportadas para el área vecina a la “Reserva Ecológica del Pedregal”, se pueden estimar en más de 60 especies, Kattahain (1971). Domínguez y Núñez-Farfán (1994), mediante un muestreo de corto plazo, colectaron en el sitio 28 especies, pertenecientes a cinco familias determinando la dominancia de las siguientes: Hesperidae (8 especies); Pieridae (7 especies); Nymphalidae (7 especies); Lycaenidae (4 especies); Papilionidae (1 especie) y Rionidae (1 especie).

 

Cano-Santana et al., (1999) en un estudio ecológico breve realizado por encargo de la Comisión de Recursos Naturales (CORENA) en el ANP  “Los Encinos”, que forma parte de los derrames lávicos del Xitle, estimó la diversidad potencial de 1, 000 especies de artrópodos epífitos, obtenida del redondeo de la suma de las especies registradas  por otros autores en la zona del Pedregal de San Ángel.

 

Es probable que muchas de estas especies y algunas otras que no se han mencionado, puedan estar presentes en el “Bosque de Tlalpan”, al menos durante alguna época del año.

 

Vertebrados.- De los cinco grupos de vertebrados, cuatro se encuentran representados en esta ANP: anfibios, reptiles, aves y mamíferos, con un total de 141 especies, de las cuales 7 se encuentran bajo categoría de riesgo, de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2001, 1 especie es endémica, 4 se encuentran Amenazadas y 4 Sujetas a Protección Especial. (2 especies están bajo dos categorías). Las aves son el grupo más abundante representado, por 83 especies, le siguen en orden de importancia: los mamíferos con 47, los reptiles con 9  y al final los anfibios con 2 especies.

 

Anfibios.- La zona del “Bosque de Tlalpan” corresponde al ámbito de distribución de 2 especies de anfibios del género Hyla (Hylidae): Hyla eximia e H. arenicolor; por lo que su presencia es probable en el ANP, a pesar de que no se cuenta con registros directos, más allá de testimonios de trabajadores del área y visitantes.

 

Reptiles.- En la zona se distribuyen al menos 9 especies de reptiles: la “lagartija de mezquite”(Sceloporus grammicus), “lagartija del Pedregal” (Sceloporus torquatus), “lagartija del Ajusco” (Sceloporus mucronatus)  (Phrynosomatidae); “falso escorpión” (Barisia imbricata) (Anguidae); “cincuate” (Pituophis deppei); “culebra listada” (Thamnophis scaliger), “culebra rayada” (Toluca lineata) (Colubridae); “víbora de cascabel de cola negra” (Crotalus molossus)  y “víbora de cascabel de montaña” (Crotalus triseriatus) (Viperidae). Entre estas especies, 4 se encuentran bajo Categoría de Riesgo, de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2001: Sceloporus grammicus, con la categoría de  Protección Especial (Pr); Pituophis deppei, Endémica (E) y Amenazada (A); Thamnophis scaliger, Amenazada (A) y Crotalus molossus, con categoría de  Protección Especial (Pr).

 

Aves. - Entre las 83 especies de aves que se distribuyen en la zona del “Bosque de Tlalpan”,  se agrupan residentes y migratorias, con dominancia de las familias Emberizidae (23 especies), Trochylidae (11 especies), Tyrannidae (9 especies), Muscicapidae (6 especies), Accipitridae (4 especies), Columbidae (3 especies), Picidae (3 especies),  Trogloditydae (3 especies), Falconidae (2 especies), Apodidae (2 especies), Hirundinidae (2 especies), Mimidae (2 especies), y las familias: Tytonidae, Caprimulgidae, Corvidae, Paridae, Aegithalidae, Sittidae, Ptilogonatidae, Bombycillidae y Laniidae, representadas cada una de ellas por solamente una especie. Entre las aves, dos especies migratorias de la familia Falconidae el “gavilán pajarero” Accipiter striatus y el  “gavilán Harris”  Parabuteo unicinctus, se encuentran bajo la categoría de Protección Especial (Pr).

 

De las 83 especies mencionadas,  42  se consideran  residentes y constituyen el  50.6 % del total de especies,  y 41  especies se han determinado como migratorias en el área, representando el  49.4 %.

 

En el contexto de este Programa de Manejo, se consideran de manera muy general como migratorias, tanto a aquellas especies que realizan migraciones de grandes distancias (continentales o fuera de la Cuenca de México), como a aquellas que realizan migraciones locales o altitudinales, pero que no se encuentran en el sitio permanentemente, o al menos, durante la mayor parte del año. 

 

Mamíferos.- Entre residentes y migratorias (murciélagos), los mamíferos en cuyo rango de distribución se encuentra el “Bosque de Tlalpan”, se estiman en 47 especies, con dominancia de las siguientes familias, en orden decreciente por el número de especies que las representan: Cricetidae (11 especies), Vespertilionidae (9 especies), Phyllostomidae (6 especies), Molossidae (4 especies), Soricidae (3 especies), Mustelidae (3 especies), Mormoopidae (2 especies), Muridae (2 especies), y representadas por una sola especie, las siguientes: Didelphidae, Natalidae, Leporidae, Sciuridae, Geomyidae, Heteromyidae  y  Procyonidae.

 

El número de especies de mamíferos residentes es de 25 que representan el 50.3 % del total, y el de especies migratorias 22, que a su vez constituyen el 49.7 % del total. Destacan entre las residentes la familia Cricetidae que agrupa a ratas y ratones de campo y que ejerce dominancia por número de especies con 11, y entre las migratorias los murciélagos de las familias Vespertilionidae con 9 especies y Phyllostomatidae con 6. Dos especies de la familia Phyllostomatidae el “murciélago trompudo” Choeronycteris mexicana y el “murciélago hocicudo mayor”Leptonycteris nivalis, se encuentran bajo la categoría de Amenazadas (A).

 

RELEVANCIA BIOLÓGICA Y ECOLÓGICA

 

La singularidad ecológica del ANP descansa principalmente en el tipo de vegetación que contiene, tipificada como vegetación del Pedregal de San Ángel, la cual es única en el mundo  y sus especies se han desarrollado sobre el sustrato basáltico producto de la actividad volcánica, mediante “adaptaciones” a las condiciones fisiográficas y edafológicas, así como a las condiciones extremas de humedad y sequedad del ambiente.

 

Los dos tipos de comunidades naturales principales de este tipo de vegetación en el “Bosque de Tlalpan”, como son: el matorral xerófito y el bosque de encino, presentan a su vez,  una variedad de hábitats -dominados por los extremos provocados por una temporada de lluvias con casi un metro de lluvia por año, y una temporada de sequía donde el suelo poroso exacerba la sequedad del ambiente- ocupados por una rica y variada fauna, cuya composición tan solo en número de especies de aves y mamíferos, corresponde al 10% del total de especies de fauna registrada para el país.

 

En el grupo de las aves, cuya riqueza se estima en 83 especies, alrededor del 49.4% son migratorias, provenientes de Canadá, Estados Unidos y de otras regiones del país. De estas especies por lo menos dos  identificadas a la fecha,  Accipiter striatus y Parabuteo unicinctus, se encuentran bajo estatus de protección por la NOM-059.

 

El número de especies de mamíferos probables se estima en 47 y se incluyen en ellas a Didelphys virginiana, Bassariscus astutus, Mustela frenata, Sciurus aureogaster, Sylvilagus floridanus, Sorex spp y Cryptotis sp., así como a  varios representantes de los llamados ratas y ratones de campo.

 

Se considera la presencia de 9 especies de reptiles, con una especie Endémica (E) y Amenazada (A) Pituophis deppei; una especie Amenazada (A) Thamnophis scaliger; y dos bajo Protección Especial (Pr) Crotalus molossus y Sceloporus grammicus. 

 

También se considera posible la presencia de aproximadamente 60 especies de mariposas y aproximadamente 1,000 de artrópodos.

 

Lo anterior pone de manifiesto que el “Bosque de Tlalpan” es un sitio que resguarda una muestra importante del patrimonio biótico local y nacional, en el que a pesar de su pequeña superficie y del  uso intensivo de que ha sido objeto, contiene una muestra importante del ecosistema del Pedregal de San Ángel.

 

Asociados a esta relevancia biológica, existen importantes procesos ecológicos que contribuyen significativamente a la sustentabilidad ambiental regional, resultando de gran importancia proteger y asegurar  la continuidad funcional de los ecosistemas y del paisaje natural que contiene esta ANP; puesto que,  los servicios ecosistémicos  que produce,  proporcionan beneficios imprescindibles para mejorar y mantener una buena calidad del ambiente  de la  Ciudad de México.  

 

CONTEXTO ARQUEOLÓGICO, HISTÓRICO Y CULTURAL

 

Los primeros pobladores de la Cuenca de México se establecieron en ella hace alrededor de 22 mil años, influidos probablemente, por la presencia de lagos con abundantes recursos naturales y bosques extensos en el entorno. Resulta difícil datar el cambio del nomadismo al sedentarismo; pero restos arqueológicos encontrados en Tlapacoya-Zohapilco y Chicolapan, permiten suponer que para el año 5, 000 a.C. el modo de vida ya era completamente sedentario.

 

Los cultivos que predominaban cuando la agricultura era aún incipiente y que posteriormente se convirtieron en la base de la alimentación de los pobladores de la Cuenca, fueron el maíz, el fríjol, el chile, la calabaza y el amaranto. Entre los  ambientes de la Cuenca, los más propicios para la agricultura eran los pies de monte, de suelos fértiles -aunque de fácil erosión- , lluvias moderadas y  clima más estable. Lo que favoreció, durante el Período Formativo, los asentamientos de grupos humanos en las faldas del Ajusco. 

 

El inicio del Preclásico (2500 a.C - 200 a.C) se marca con el surgimiento de la cerámica. En el Altiplano las piezas más antiguas datan de 1400 a.C., cuando la zona estaba habitada por pequeños asentamientos que  practicaban la agricultura básica de maíz.

 

Entre los años 800-400 a.C., en la zona central de Mesoamérica, se dieron cambios que culminaron en el Preclásico tardío (600 a.C- 150 d.C), con el florecimiento de grandes capitales protourbanas que  concentraron el poder económico y político y que se convirtieron en importantes núcleos poblacionales. En la Cuenca de México, Cuicuilco se levantó como uno de los centros principales en el Altiplano. Situado en las faldas del Ajusco, Cuicuilco ejerció control sobre centros poblacionales menores e irradió pautas ideológico-culturales. Su desarrollo fue interrumpido por la erupción del Xitle, hacia el 400 a.C.

 

El área de Cuicuilco contaba con un centro ceremonial circular de 80 m de diámetro en la parte superior y 135 m en la base, así como con otros templos de menor altura, largas avenidas (una de éstas probablemente unía la pirámide central con la de Tenantongo), conjuntos habitacionales y una serie de terrazas que iban desde el cerro del Zacatepetl hasta 4 o 5 km hacia el Ajusco. La red urbana total se calcula en 40 hectáreas de extensión.

 

El cerro del Zacatepetl presenta restos de ocupación del Preclásico, Clásico y de la época Tolteca. Se han encontrado terrazas de cultivo del período Azteca tardío, así como una serie de escarpes de índole defensiva, siendo probable que el cerro haya servido como un complejo fortificado anterior a la época mexica (1480-1521 d.C.).

 

La erupción del Xitle causó cambios profundos en las condiciones ambientales. Los asentamientos que rodearon al Pedregal fueron utilizando el área, incorporando a su economía los recursos naturales del entorno. Algunos restos arqueológicos indican que los mexicas usaron esta zona, cuyos paisajes, la flora y la fauna fueron integrados  a su cosmovisión y utilizados en la celebración de diferentes ritos, entre los que destaca la ceremonia de la caza.

 

Dentro del “Bosque de Tlalpan” se han identificado dos sitios arqueológicos, la pirámide de Tenantongo y la  “Piedra de los Sacrificios”. En 1956, Palerm y Wolf, hicieron un reconocimiento de la zona del Pedregal buscando restos de obras de regadío, detectando varios grupos de construcciones como la pirámide de Tenantongo, que en la época prehispánica es probable que formara parte de la extensión original de Cuicuilco.

 

La pirámide de Tenantongo tiene características similares a la de Cuicuilco, en su circunferencia,  altura y material de construcción. Palerm y Wolf,  refirieron que se encontraba mejor preservada tanto de la lava como de excavaciones. Rodeando la pirámide, se descubrieron importantes restos de cerámica, probablemente del arcaico temprano. Asimismo, en el cauce de un río pre-eruptivo se encontraron restos de un dique cuya utilidad no ha podido establecerse, pero es  probable que se trate de lo que se conoce como “Piedra de los Sacrificios”.

Hasta ahora no han habido trabajos de rescate de los dos sitios arqueológicos del “Bosque de Tlalpan” y  actualmente su estado de conservación es deplorable, además de que,  actualmente sobre lo que se infiere que se trata del basamento de la pirámide, existen  cabañas,  servicios sanitarios y un área para estacionamiento de vehículos, que son utilizados para fiestas y reuniones.

 

En el recuento de los usos y transformaciones del perímetro que hoy comprende el “Bosque de Tlalpan”, es importante mencionar el papel desempeñado por la Hacienda de Peña Pobre, localizada en el Predio Zacayuca- Pedregal de Tlalpan que empezó a funcionar como fábrica de papel en 1845. Dentro del predio, había ocho manantiales que se  utilizaban tanto por  los habitantes de la zona, como para regadío de los campos y para mover la maquinaria de la fábrica. En 1924, a la fábrica de Loreto se integró la fábrica de Peña Pobre, aumentando el consumo de madera. Con la Hacienda Peña Pobre, la empresa adquirió 334.02 ha destinadas a cultivos forestales. En 1929 ambas fábricas se fusionaron bajo el nombre de Fábricas de Papel Loreto y Peña Pobre, S. A.

 

En 1935 se inició la reforestación de los cerros de Zacatepetl y Zacayuca; proceso que significó la sustitución de algunas de las especies nativas por  eucaliptos y cedros, principalmente. La fábrica fue cerrada el 17 de marzo de 1987 por presiones de los movimientos ecologistas.

 

En 1968 el Departamento del Distrito Federal (DDF) adquirió el predio que forma el núcleo original del  actual “Bosque de Tlalpan”, terreno que a partir de ese año, se fue ampliando mediante la incorporación de nuevas superficies. En diciembre de 1970 , el “Bosque de Tlalpan” se abrió oficialmente al público como área verde recreativa, albergando originalmente un pequeño zoológico, viveros, cabañas, lugares de entrenamiento para los trabajadores dedicados a combatir incendios forestales y con andadores para practicar carreras. En 1971, la Delegación de Tlalpan otorgó 4 hectáreas  para el establecimiento del Mercado de Artesanías Vasco de Quiroga. En 1979 se autorizó la concesión de 45 ha del “Bosque de Tlalpan” al parque de diversiones “Compañía Mercante Reino Aventura” (hoy Six Flags), cuya presencia ha sido cuestionada por habitantes de la Delegación mediante diversas protestas argumentando impactos ambientales negativos por la deforestación y el cambio de uso de suelo de las zonas naturales donde se desarrollaron las instalaciones de esta empresa.

 

El Bosque contó desde entonces, con las instalaciones de la Casa de la Cultura inaugurada en 1988,  cuya fachada corresponde a la antigua Casa de Bombas de la Colonia Condesa y cuyo estilo es una combinación entre modernismo y neoclásico de principios del siglo pasado. Este inmueble se encuentra dentro de la superficie decretada como ANP y forma parte de su patrimonio.

 

CONTEXTO URBANO, ECONÓMICO  Y SOCIAL

 

El ámbito urbano, económico y social del entorno del “Bosque de Tlalpan”, se describe partiendo principalmente de la información contenida en la propuesta del Programa Delegacional de Desarrollo Urbano en Tlalpan 2008 (PDDUT 2008); así como en los Censos de Población y Vivienda (CPyV) 1990 y 2000 del INEGI; los Censos Económicos (CE) 1994 y 1999 del  INEGI y el Cuaderno Estadístico Delegacional (CED 1999). Adicionalmente con base en información obtenida a partir de cuestionarios y entrevistas ad hoc, se caracterizaron y se elaboró un diagnóstico de las percepciones de los usuarios y principales actores sociales relacionados con el uso y conservación del ANP, los cuales fueron divididos para fines de este Programa de Manejo, en visitantes, usuarios  y Organizaciones no gubernamentales (ONG).

 

Con base en el análisis de las Áreas Geoestadísticas Básicas (AGB) del INEGI (referido en el PDDUT 2008), el área de influencia inmediata al “Bosque de Tlalpan” está conformada por 3 zonas principales: Jardines en la Montaña, Miguel Hidalgo y Villa Olímpica; sin embargo, el impacto de esta ANP sobre la población se amplia a todo el ámbito de la Delegación, tanto por la confluencia de usuarios, como por el efecto de los servicios ambientales que proporciona. Por tal motivo, en este Programa de Manejo el área geográfica para la descripción general del contexto demográfico, económico y social estará referida al territorio ocupado por toda la Delegación con algunas precisiones a las 3 zonas mencionadas.

 

Aspectos  urbanos, económicos  y sociales.

 

Hasta finales de los años 60, la Delegación Tlalpan era considerada como un espacio territorial periférico, de características semi-rurales y  con poca inmigración. Sin embargo, en la década de los 70, con la construcción del Anillo Periférico comienza a constituirse en una de las delegaciones con mayor crecimiento poblacional, incrementándose rápidamente el desarrollo urbano, destacando en la segunda mitad de los 80’s, la construcción de vivienda, centros comerciales, equipamiento, oficinas privadas y hotelería. Tal desarrollo confiere a la Delegación Tlalpan en el ámbito metropolitano, un papel preponderante en la prestación de servicios de salud y educativos de nivel superior; así como de apoyo al turismo y a la recreación,  aspectos entre los que destacan  el centro de diversiones Six Flags, el Centro Histórico de Tlalpan y la zona del Ajusco.

 

Se encuentran también en la Delegación, importantes unidades naturales que contribuyen al equilibrio ambiental y a la recarga del acuífero de la Cuenca de México. La capacidad para proveer estos servicios, tan fundamentales para al sustentabilidad de la Delegación y de la Ciudad de México, residen en su Suelo de Conservación y en sus áreas naturales; paradójicamente cerca de 1, 940 ha del Suelo de Conservación de Tlalpan esta dedicado a usos urbanos, con la consecuente pérdida de zonas de recarga por “sellamiento” de la superficie natural.

 

Actualmente, el crecimiento urbano se encuentra rodeando por completo al “Bosque de Tlalpan”, y si bien no existen amenazas externas por invasiones, el mayor riesgo para la integridad de sus ecosistemas, consiste en la fuerte presión que está ejerciendo la demanda creciente de uso público recreativo y los impactos negativos que está provocando la orientación inadecuada de un uso dirigido principalmente a satisfacer tal demanda, desplazando al manejo que se requiere para conservar  la biodiversidad,  el cual debiera ser el enfoque esencial de esta área protegida.

 

Aspectos demográficos.-  De acuerdo con cifras del INEGI, la población urbana en la Delegación Tlalpan se incrementó de 1990 al 2000, de 481,438 habitantes, a 576,172, siendo la parte norte y nororiental de la Delegación, donde se concentra la mayoría de la población. Se registra también en el período, una tendencia de crecimiento al sur, principalmente sobre el eje que conforma la carretera federal a Cuernavaca. Las tasas de crecimiento en las distintas zonas analizadas mediante las AGEB, varían de un valor máximo de 17.05 en la zona de Tlalpuente hasta 1.02 en la zona 8 Picacho Ajusco; habiendo también crecimientos negativos que fluctúan entre el –0.56 en la zona Isidro Fabela y –1.91 en la zona La Joya.

 

En el análisis poblacional por AGEB, realizado por la Delegación, se distinguieron 31 zonas que mostraron un mayor TCMA en este período; entre ellas se encuentran dos de las principales zonas ubicadas en el perímetro de influencia del “Bosque de Tlalpan”: la zona Jardines en la Montaña, con un incremento del 3.55 % y la zona Miguel Hidalgo, con un incremento del 1.89 %. La zona Villa Olímpica, también ubicada en este perímetro, mostró un crecimiento negativo de  –1.38%.

 

La composición de la población de la Delegación, por grandes grupos de edad para el año 2000,  muestra una clara  preponderancia de habitantes con edades entre los 15 y 64 años, los cuales integran el 68% de la población total. Esta proporción en conjunto con la que corresponde a habitantes menores de 14 años, que es del 27.17%, indica que la población se encuentra en proceso de adquirir categoría de relativamente vieja. Actualmente el 94 % de la población de Tlalpan habita en tan solo el 20% de su territorio y el 21 % del total de los habitantes de la Delegación, habita en el Suelo de Conservación.  (INEGI, 2000).

 

Aspectos socio-económicos . En términos relativos, la Delegación Tlalpan cuenta con mayor proporción de habitantes con algún grado de educación primaria y con estudios de nivel básico y nivel superior, de los que se registran en conjunto para el D. F;  sin embargo, en el nivel medio superior la totalidad del D.F., está alrededor de 2 puntos porcentuales, por arriba de la Delegación. El promedio de escolaridad es de 6 grados en las localidades de las AGB rurales y de 11 años en las urbanas.  (INEGI, op cit.).

 

La población económicamente activa (PEA) en el sector primario, representado principalmente por la agricultura, es de tan solo el 1.2% del total de la Delegación; a su vez, en este sector se obtiene poco excedente, orientado principalmente al autoconsumo; consecuentemente,  no es un sector representativo del trabajo económicamente productivo. El Sector Secundario muestra un comportamiento pasivo, con una industria cada vez más tecnificada y con  unidades económicas que requieren de poco personal; este Sector absorbe el 19.74 de la PEA. El Sector Terciario, absorbe el 76.3% de la PEA y es el de mayor importancia respecto de las ganancias, el valor agregado, el personal ocupado y las unidades económicas.

 

Uso del suelo . De acuerdo con el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de Tlalpan 2008 ( PDDUT, propuesta sujeta a aprobación en la Asamblea legislativa del DF) , el ANP se ubica en el territorio cuyo uso del suelo es catalogado como Uso Urbano. En esta Delegación  existen 5,023 ha de Suelo Urbano. De éste el 69% concentra alguna forma de uso habitacional; mientras que el suelo con uso público, en el que se ubica el “Bosque de Tlalpan” es solo del 19%. Cabe llamar la atención sobre el hecho de que el “Bosque de Tlalpan” es erróneamente considerado en el citado PDDUT, bajo la generalización de “Área Verde”,  conjuntamente con el Parque Nacional Fuentes Brotantes de Tlalpan, que es un Área Natural Protegida de competencia federal;  de la misma forma en la que están referidos en el programa mencionado: el Parque Ecológico Loreto y Peña Pobre y la Zona Arqueológica de Cuicuilco.

 

Tenencia de la tierra . La superficie total del “Bosque de Tlalpan” integrada por las 252.86 hectáreas decretadas como ANP publicada en el Diario Oficial de la Federación el 24 de octubre de 1997, son parte del patrimonio territorial del DF y tuvo como antecedente su adquisición a través del contrato de compraventa de fecha 13 de Noviembre de 1968, protocolizado en escritura pública número 15160, otorgada ante la fe del Notario Público número 113 del Distrito Federal.

 

Principales actores sociales que influyen en el Bosque de Tlalpan.

 

Los actores sociales que mayor impacto e influencia ejercen sobre el ANP, son los visitantes que acuden en gran número con fines recreativos durante todos los días de la semana  y  las organizaciones sociales “no gubernamentales” (ONG), que tienen antecedentes recientes de haber intervenido y participado en las acciones de conservación y  uso del Bosque. 

 

Visitantes y usuarios. Los visitantes y usuarios del área son hombres y mujeres, con edades que van desde jóvenes a personas de la tercera edad. Un alto porcentaje son profesionistas y a éstos les siguen en importancia los estudiantes y empleados. La mayoría viven en la Delegación Tlalpan, aunque no necesariamente en las colonias vecinas al Bosque.

 

Entre los tipos de visitantes del ANP, los corredores son el grupo más numeroso, con el 63.5 % del total; le siguen en orden de importancia los paseantes, con el 13 % cuyos propósitos son el disfrute y el descanso en los ambientes naturales y paisajes del Bosque;  los grupos familiares  ocupan el 11% y acuden con fines diversos:  festejos familiares, días de campo, paseos en contacto con la naturaleza y práctica de deporte; los clubes deportivos  representan el 10% de los visitantes y su finalidad principal es el entrenamiento de sus agremiados en un ambiente sano y natural; el 2.5 % restante de los usuarios, está representado por comerciantes,  trabajadores del área y los denominados auto-empleados.

 

Se determinó que la zona de influencia no es la única proveedora de visitantes al ANP, ya que estos provienen también de otras Delegaciones del D. F. e inclusive del Estado de México, encontrándose también algunos visitantes ocasionales del extranjero. El análisis de la composición social de los visitantes, permite establecer que estos provienen desde los estratos sociales considerados como altos, hasta los de escasos recursos, no existiendo ninguna diferencia en el uso de las opciones recreativas que  se ofrecen en el ANP.

 

Organizaciones de la sociedad civil.- Se identificaron dos organizaciones civiles con antecedentes de acciones relevantes para la conservación del ANP: Corredores del Bosque de Tlalpan, A.C. (CBT) y Probosque de Tlalpan, A.C. (PBT). La asociación CBT es la organización más antigua constituida hace alrededor de 30 años, que tiene un historial de acciones de apoyo para el manejo del Bosque. La asociación  PBT, de más reciente creación, se originó a partir del interés de sus asociados en solicitar a las autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente (SMA) su intervención para el control de formas de uso del área que consideraban no compatibles con su condición de ANP. Los vecinos del área que están representados en la asociación Probosque de Tlalpan, se constituyeron legalmente en enero del 2008, con el propósito de tomar medidas que eviten la degradación de los elementos naturales del “Bosque de Tlalpan” y para contribuir a su conservación y desarrollo sustentable

 

Los CBT, operan en coordinación con la Delegación, mediante convenios y desde hace varios años han venido participando y aportando recursos económicos  al Fideicomiso Tlalpan,  impulsado actividades diversas para el manejo y conservación del Bosque. Dichas aportaciones provienen principalmente de gestiones con empresas privadas y de la recaudación realizada en los eventos deportivos que organizan a lo largo del año con sede en el “Bosque de Tlalpan”. Los CBT mantienen una presencia institucional permanente en el área y cuentan con un liderazgo reconocido por los usuarios. 

 

DIAGNÓSTICO Y PROBLEMÁTICA

 

a) Aspectos físicos

 

Suelo.- En el manejo para la conservación de los suelos del ANP,  los  factores críticos  a considerar son: su elevada susceptibilidad a la erosión y su alta vulnerabilidad por ser suelos delgados y de poco desarrollo;  ya que de origen, los suelos del área son escasos y su  génesis es un lento proceso que ha venido ocurriendo sobre  un sustrato eminentemente basáltico. Los dos tipos principales de suelos del área Litosoles y Feozem (háplico y calcárico), tienen por principio, susceptibilidad alta a la erosión hídrica y aluvial, que aumenta cuando por pérdida de la cubierta vegetal, se exponen directamente al intemperismo.

 

En términos generales, los suelos con mayores problemas para su conservación, se encuentran en las áreas con usos recreativos y deportivos donde hay suelos desnudos con severos problemas de compactación y erosión; presentan también serios problemas de erosión los suelos afectados por algunos de los cortes realizados para  la construcción de caminos, senderos y brechas, así como lo sitios con pendientes pronunciadas donde se han abierto brechas que se encuentran disponibles al uso público; estos problemas se acentúan por el tránsito constante de personas. Asimismo, en los senderos usados por los corredores y paseantes existen diferentes grados de compactación y erosión. Otro problema que afecta negativamente a los suelos, es la eventual extracción de tierra y hojarasca, que se realiza clandestinamente en algunos sitios del bosque de encino.

 

Agua.- Por la naturaleza del sustrato volcánico, no existe propiamente, una red fluvial en la superficie del “Bosque de Tlalpan”; en contraparte, es de gran importancia la permeabilidad de este  sustrato con alta capacidad de infiltración, características que le confieren un alto valor actual y potencial al ANP para la recarga del acuífero de la Ciudad de México, al que indudablemente está contribuyendo de manera significativa. No obstante,  se requiere asegurar dicho aporte a la recarga del acuífero con  agua de la mejor calidad posible y sin  ningún riesgo de contaminación por el arrastre potencial de sustancias nocivas hacia el agua subterránea. Lo anterior exige mantener la superficie del área protegida,  libre de cualquier tipo de contaminantes sólidos y líquidos o de sus lixiviados,  así como, evitar el vertimiento dentro del ANP de aguas de desecho  sin ningún tratamiento, provenientes de las instalaciones del bosque o de las zonas urbanas vecinas.

 

Para la adecuada protección  del acuífero de la ciudad, es indispensable que los espacios naturales estratégicos como el “Bosque de Tlalpan” que aportan significativamente a su recarga,  sean protegidos a su vez mediante medidas sanitarias preventivas y correctivas, que permitan mantener sus superficies libres de todo tipo de desechos orgánicos, inorgánicos e industriales.  A nivel interno, estas medidas implican llevar a cabo la revisión y el adecuado mantenimiento de la infraestructura  sanitaria actual, tanto la destinada al servicio de los visitantes como la que es usada para la operación del ANP.

 

b) Aspectos biológicos

 

Vegetación.- El matorral xerófito se mantiene fisonómicamente bien conservado en la mayor parte de las zonas donde se distribuye como ecosistema dominante, al igual que en las zonas donde se mezcla con el bosque de encino y en las zonas de transición entre ambos ecosistemas. No obstante, existen zonas donde este matorral aparentemente está siendo desplazado por especies del bosque cultivado como son eucaliptos, pinos y casuarinas, principalmente. El bosque de encino se mantiene aparentemente sin la presencia de elementos florísticos de otros tipos de vegetación, con excepción de las zonas en las que se mezcla con elementos del matorral xerófito. 

 

Sin embargo, en algunas de las  superficies cubiertas por matorral xerófito se observa el avance de las especies introducidas, principalmente de árboles invadiendo el hábitat,  con riesgo de desplazamiento de algunas de las especies nativas. Este problema es más evidente en el caso del eucalipto,  que es la especie introducida más abundantes en el ANP y la que exhibe  mayor capacidad de dispersión.

 

El bosque cultivado fisonómicamente se encuentra bien conservado y mantiene una importante biomasa forestal que sugiere  una capacidad significativa en la producción de servicios ecosistémicos, tales como:  la captura de carbono, estabilización del suelo, regulación de condiciones microclimáticas, hábitat de la biodiversidad,  y que brinda además las mayores oportunidades para la recreación.  Dentro de este bosque, se registra la mayor intensidad de uso por todo tipo de visitantes: paseantes, grupos familiares,  corredores  y miembros de clubes.

 

Con relación al manejo de la vegetación,  un problema principal se encuentra asociado al enfoque que recientemente se le ha dado a la reforestación, el cual ha estado caracterizado por la falta de diagnósticos sobre las condiciones ecológicas de los sitios a reforestar; teniéndose como resultado, en algunos casos de la zona de uso público, áreas sobresaturadas de árboles, aún en sitios destinados a  usos que requieren densidades mínimas.  

 

Por otro lado, en el estudio realizado por el INIFAP (2006), se reporta para el bosque de encino y el bosque cultivado la presencia incipiente de plagas como: el chupador del eucalipto Glycaspis brimblecombei y el descortezador del cedro blanco Phloeosinus baumanni. También existen  árboles plagados por muérdago; este problema es todavía de escasas dimensiones y el grado de afectación por esta  plaga es aún bajo y factible de control.

 

Adicionalmente, existen problemas asociados a una vigilancia insuficiente:  actos de vandalismo con daños  a la vegetación; así como el riesgo de incendios forestales provocados, durante la temporada de estiaje.

 

El saqueo de la flora silvestre es un grave problema que ha venido afectando notablemente a las poblaciones locales del ANP. Observándose la disminución grave de poblaciones de especies como Mammilaria magnimamma, M. discolor, M. san-angelensis, Bletia spp,  Tigridia pavonia y Sprekelia formosissima, entre otras.

 

Desde el punto de vista ecológico la tendencia más preocupante dentro de la problemática señalada, es el riesgo de que el manejo inadecuado de la vegetación  y  los impactos que le está provocando la recreación desordenada,  puedan  ocasionar la perturbación hasta niveles críticos  del matorral xerófito y del bosque de encino, poniéndolos en riesgo de desaparecer del área en muy poco tiempo. Por lo tanto, es de alta prioridad reorientar el manejo total del ANP,  subordinando todos los usos actuales a los objetivos para  su conservación. 

 

Fauna.- La conservación de la fauna silvestre del área  enfrenta también problemas severos a causa de  impactos negativos en los hábitats y en la biodiversidad.  De estos impactos se derivan problemas que están provocando la pérdida de especies y la disminución aparente tanto de poblaciones locales como de la presencia de especies migratorias. Entre estos problemas se encuentran: saqueo de anfibios, reptiles, aves, mamíferos, huevos, nidos, crías, extracción de rocas, excavación de madrigueras, extracción de flores, semillas, bellotas, hongos y troncos; depredación intensiva y permanente por perros y gatos que viven, ingresan o son introducidos al área “para cazar”; perturbación de la fauna por la presencia intensiva de visitantes; producción de niveles altos de ruido, voces y movimientos del sustrato por el uso recreativo y deportivo; alteración periódica del hábitat por las prácticas de “limpieza de malezas” del perímetro de las vialidades, senderos y “brechas cortafuegos”; deterioro del hábitat por ampliación y mantenimiento de caminos, senderos, “brechas cortafuegos” y por la apertura de “nuevas opciones recreativas” hacia el interior del bosque y en sitios de mayor atractivo paisajístico; contaminación por basura y gran variedad de desechos (bolsas de plástico y envases, basura doméstica diversa, papel,  llantas, etc.).

 

Otro factor de disturbio para la fauna silvestre es la inducción de cambios en los hábitos alimenticios y el comportamiento natural de algunas especies, como aves y ardillas, mediante su alimentación artificial, por visitantes y usuarios. 

 

Es posible que debido a la perturbación y el  deterioro del hábitat por las causas señaladas, muchas especies de la fauna silvestre del “Bosque de Tlalpan” estén desapareciendo de sus  ambientes a un ritmo acelerado; al respecto, hay evidencias testimoniales de visitantes y trabajadores, que informan de la ausencia notable de especies de anfibios, reptiles, aves y mamíferos, entre ellas: ranas del bosque (Hyla spp), lagartijas (Sceloporus spp), víboras de cascabel (Crotalus spp), pájaros carpinteros, azulejos (Aphelocoma spp), cenzontles (Mimus polyglottos), lechuzas (Tyto alba), conejos (Sylvilagus floridanus), cacomixtles  (Bassariscus astutus) y  zorrillos ( Spilogale sp. y  Mephitis sp.) entre otras.  De igual manera, el  análisis bibliográfico de trabajos especializados, las observaciones de campo y las entrevistas  realizadas durante la elaboración de este diagnóstico, permiten confirmar dicha información.  Lo anterior podría estar mostrando una clara tendencia hacía la pérdida de la biodiversidad original.

 

c) Aspectos ecológicos y de manejo

 

Sin lugar a dudas, las áreas protegidas representan una de las mejores estrategias para la conservación de la biodiversidad y para asegurar los beneficios ambientales que proporcionan, resultando del interés público para el bienestar de las generaciones actuales y futuras; estos beneficios adquieren especial relevancia ante la grave problemática ambiental que se tiene hoy en día en la Ciudad de México. De manera particular, las áreas naturales relacionadas con núcleos urbanos, tienen un papel vital en la calidad del ambiente y el bienestar público.

 

 En este contexto, el manejo adecuado del “Bosque de Tlalpan”, exige mantener la estructura y la función de sus ecosistemas en niveles ecológicamente adecuados,  puesto que de ello depende la conservación de su biodiversidad y el aseguramiento de los servicios ecosistémicos  que proporciona a la sociedad. Para ello es necesario que el uso social intensivo y desordenado que tiene el área actualmente, no siga comprometiendo y poniendo en riesgo la calidad de sus ecosistemas  y su permanencia en el futuro. Para ello, en este Programa de Manejo se propone una perspectiva de conservación incluyendo tanto a la biodiversidad nativa, como a la capacidad del ANP como  fuente de servicios ecosistémicos que son imprescindibles para el bienestar social.

 

Es indudable que uno de los  factores críticos que dificulta la conservación de la biodiversidad nativa del “Bosque de Tlalpan” es su aislamiento geográfico, con respecto a los demás sitios que contienen ecosistemas del Pedregal de San Ángel, los cuales también se encuentran  inconexos entre si a causa de la ocupación urbana.  Sin embargo, estas “islas de vegetación” continúan siendo importantes para la dispersión de algunas especies de plantas y como hábitat compartido para muchas especies  de insectos, aves y mamíferos. Por su pequeña superficie y debido a la fragmentación ecosistémica, se infiere que a nivel ecológico el  “Bosque de Tlalpan”, se encuentra en condiciones de extrema fragilidad, siendo vulnerable  ante posibles cambios en su estructura, composición de especies y calidad del habitat;  alteraciones que pueden ocurrir como consecuencia del deterioro y afectar  irreversiblemente  los delicados equilibrios que actualmente lo mantienen funcionando.

 

Por todo ello, los impactos negativos del uso intensivo y desordenado y las formas inadecuadas de manejo, representan una grave amenaza  para sus ecosistemas; pudiendo concluirse de manera categórica que la gran amenaza actual para la conservación del  “Bosque de Tlalpan” como ANP, es el enfoque mediante el cual se usa y se maneja, y en el que se privilegia la recreación sobre sus objetivos de conservación. 

 

Adicionalmente, la falta de una zonificación para el uso adecuado del ANP, ha dado lugar al desarrollo no planeado de infraestructura incompatible con la conservación de sus ecosistemas, como es la existencia de una  extensa red de senderos para uso público que son usados sin ninguna restricción y que  fueron  habilitados a partir de las “brechas cortafuegos” para el control de incendios. Algunos de estos “senderos” facilitan el acceso a sitios donde la vegetación se encuentra en mejor estado de conservación y en donde encuentran refugio  las especies animales. Este desorden recreativo, ha dado lugar a su vez, a actividades incompatibles con un área protegida, actividades que de una u otra forma, están produciendo impactos ambientales diversos, mismos que se han venido mencionando a lo largo de este  diagnóstico.

 

d) Aspectos ambientales

 

En términos generales, el área se ha venido transformando por el aumento creciente de visitantes y por el uso cada vez más intensivo que hacen de ella, conformándose un escenario de  modificaciones y saturación del paisaje por la presencia humana, especialmente en las zonas de uso público, aumentando con ello,  la demanda por espacios recreativos y requerimiento de servicios (agua, luz, sanitarios,  instalaciones, manejo eficiente de residuos, vigilancia y seguridad) ; lo cual implica la  necesidad de aumentar la capacidad institucional para brindar atención a esa problemática, y sobre todo, mayores impactos al ambiente.  

 

Algunos visitantes han expresado ya, su preocupación por la saturación de los espacios vitales entre personas y la evidente pérdida de condiciones de “confort” por “el aumento de la gente” y por el ruido creciente que afecta la tranquilidad que hasta hace poco tiempo, podía encontrarse aún en las zonas de mayor concentración de personas.

 

Debido a que es inevitable como consecuencia de la visitación la relativa  transformación del paisaje en determinados sitios,  es indispensable, por lo tanto,  establecer con urgencia los límites permisibles para proteger  los ecosistemas del área y para asegurar niveles deseables de satisfacción recreativa. Asimismo, teniendo en cuenta que el ritmo de la recreación  ha sido mayor en los últimos años, resulta igualmente urgente poner en marcha  las regulaciones mediante las que se establezcan los límites adecuados para que estas actividades sean compatibles con la conservación del ANP, sin comprometer la sustentabilidad de largo plazo.

 

Llama la atención que existen también, actividades de antemano incompatibles con el ANP pero que son  oficialmente permitidas y autorizadas  por la administración, entre las cuales se encuentran las siguientes: el crecimiento de la zona comercial, la venta de productos y alimentos “chatarra” y venta de alimento para la fauna;  el uso del espacio  para la realización de eventos musicales y ferias en las que además, se comercializan productos fuera del contexto del área protegida; el uso de algunas instalaciones del ANP para actividades ajenas a la misma, como son: colocación de anuncios y publicidad en algunos sitios de la malla perimetral, existencia de oficinas y  el uso de espacios para el resguardo de vehículos y equipos, todos ellos ajenos al ANP; el tránsito de vehículos particulares por las vialidades del área, aún  de manera simultánea con los paseantes; el uso arbitrario del horario oficial de visitación; la producción de ruidos excesivos por grupos deportivos o “educativos”, grupos de “aerobics”, artes marciales, clubes y organizaciones de corte marcial o deportivo que usan indiscriminadamente las vialidades emitiendo voces y consignas  y “grupos tradicionales” que producen sonidos elevados y permanentes; así como, el uso frecuente de aparatos de sonido  y altavoces en diferentes actividades, entre otras.  

 

e) Aspectos culturales

 

Es evidente que el “Bosque de Tlalpan” tiene una importancia histórica y cultural que debe ser reconocida y valorada, puesto que existe muy escaso conocimiento a niveles oficial y social,  de los vestigios arqueológicos que contiene y que pueden ser equiparables a la importancia de la vecina zona arqueológica de Cuicuilco, siendo probable que pueda  tratarse del mismo complejo histórico-cultural.  Adicionalmente, la llamada “Casa de la Cultura” que existe en el ANP,  es un inmueble cuya fachada es representativa de los estilos modernista y neoclásico  de principios del siglo pasado y forma  parte del patrimonio cultural que contiene.

 

La propuesta en este Programa de Manejo, contiene una serie de medidas para dar soluciones a la problemática de este patrimonio histórico-cultural, que están dirigidas finalmente a lograr su integración a las demás políticas de protección y manejo del ANP.

 

OBJETIVOS DEL ÁREA NATURAL PROTEGIDA

 

Objetivo general

 

Conservar la diversidad biológica del “Bosque de Tlalpan”, protegiendo  sus procesos ecológicos y asegurando la producción de sus servicios ecosistémicos, conjuntamente con sus valores culturales patrimoniales y su potencial recreativo; para contribuir a la protección de los  ecosistemas naturales y paisajes de la Ciudad de México y propiciar el ejercicio del derecho ciudadano de vivir  en un ambiente sano.

 

Objetivos específicos

 

·         Conservar la diversidad biológica del “Bosque de Tlalpan”, como patrimonio natural de los pobladores de la Ciudad de México  y del país.

·         Procurar la sustentabilidad de los recursos naturales del BT y de los servicios que provee al ambiente y a  la población, manteniendo la estructura de su paisaje natural y la funcionalidad de sus ecosistemas.

·         Contribuir a proteger el equilibrio de los ecosistemas urbanos de la Ciudad de México, manteniendo la integridad y funcionalidad de los ecosistemas naturales del BT.

·         Promover entre la población, el uso sustentable de los recursos naturales del BT, para su recreación ordenada, y el disfrute del paisaje.

·         Impulsar a través de la Educación Ambiental, el conocimiento de los valores naturales del BT y la participación ciudadana en su conservación.

·         Promover la generación de conocimiento científico sobre la diversidad biológica del BT, sus procesos ecológicos y su problemática socio-ambiental asociada.

 

OBJETIVOS DEL PROGRAMA DE MANEJO

 

Establecer estrategias, criterios y lineamientos para orientar y regular las acciones y actividades dirigidas a la conservación, el manejo adecuado y  el uso social de los ecosistemas del  ANP “Bosque de Tlalpan”.

 

Desarrollar y fortalecer capacidades locales para la administración y manejo sustentable del “Bosque de Tlalpan”, con la participación de la sociedad.

 

El Programa de Manejo del “Bosque de Tlalpan” es un instrumento de planeación y dirección que define las políticas y estrategias de manejo dirigidas a dar cumplimiento a  los objetivos  de conservación y protección de los ecosistemas del Área Natural Protegida. En este sentido, la ejecución de las actividades propuestas en cada uno de los Subprogramas está sujeta a un enfoque “progresivo” y adaptativo” que puede ser ajustado en todo momento, en función de las capacidades institucionales, prioridades, factibilidades  y  recursos económicos, humanos y materiales disponibles para su ejecución. 

 

 

SUBPROGRAMAS DE MANEJO

 

 

SUBPROGRAMA DE PROTECCIÓN

 

 

La protección de los recursos naturales que contiene el “Bosque de Tlalpan” requiere de un abordaje holístico, que permita asegurar la integridad de todos los elementos y valores que ampara el decreto: territorio, especies, ecosistemas, procesos ecológicos, recursos naturales, equipo e infraestructura; cumpliendo con los objetivos de conservación y la normatividad aplicable,  y procurando especialmente, el uso adecuado de sus espacios de acuerdo a su condición de ANP. Al mismo tiempo, el uso social del BT conlleva la obligación institucional de brindar seguridad a los visitantes y vigilar su comportamiento, dentro del marco de la normatividad ambiental y de las Reglas Administrativas internas.

 

En este contexto y tomando en consideración que los tipos de vegetación existentes en el ANP, tanto los ecosistemas nativos, como el denominado “bosque cultivado”, actualmente están formando parte de una comunidad vegetal interrelacionada, y,  tienen por principio un valor similar en la producción de servicios ambientales,  en este Subprograma se considera fundamental proteger por igual su integridad estructural y funcional, independientemente de su origen.  Por ello, no es recomendable la sustitución masiva de árboles introducidos,  salvo en casos de plagas o en situaciones en las que se requiera algún tipo de control y las medidas propuestas estén suficientemente justificadas y sustentadas en criterios ecológicos. Por lo consiguiente, el manejo de la vegetación del área, incluyendo el forestal y el sanitario; se llevará a cabo bajo principios y criterios ecológicos integrales y con el enfoque de gestión de ecosistemas. De igual manera, la erradicación de la fauna doméstica y de las especies introducidas, estará fundamentada en los mismos principios y en lo que establece la Ley de Protección a los Animales del Distrito Federal y mediante la participación social.

 

La problemática actual del uso público, plantea la necesidad de llevar a cabo acciones y medidas específicas para controlar las conductas de  visitantes y usuarios que puedan representar un riesgo para la integridad del  patrimonio natural y cultural del ANP, tales como: saqueo de especies y materiales del medio natural y sitios arqueológicos, vandalismo, inseguridad, asaltos o agresiones eventuales a visitantes,  generación de incendios forestales, introducción intencional o accidental de especies vegetales no- nativas y de fauna doméstica, así como, la visitación indiscriminada  a todas las zonas del área.

 

En  este Subprograma se aborda también la prevención de riesgos por incendios, contingencias ambientales y por las condiciones de la orografía local; además de vigilar y evitar invasiones con fines habitacionales o de uso del suelo con propósitos distintos a los objetivos establecidos en el Decreto.

 

En congruencia con lo anterior, las acciones principales de este Subprograma estarán comprendidas en los aspectos   principales siguientes:

 

1)     Brindar seguridad y vigilar el cumplimiento de la normatividad ambiental.

2)     Evitar el vandalismo, saqueo de especies y materiales arqueológicos.

3)     Evitar y controlar la presencia de especies invasoras y sus efectos sobre los ecosistemas.

4)     Prevenir y controlar incendios forestales, riesgos naturales y contingencias ambientales.

5)     Evitar  cambios de uso del suelo e invasiones.

 

Objetivo General

 

Proteger la integridad biológica, ecológica, cultural, paisajística y territorial del BT; mediante acciones de prevención, control, vigilancia, seguridad y denuncia, para evitar impactos negativos al ANP y al patrimonio ecológico, histórico y cultural.

 

Estrategias

 

·          Poner en marcha medidas específicas de prevención, control y vigilancia, para proteger la integridad territorial del ANP, sus  ecosistemas y el patrimonio arqueológico, así como, para brindar seguridad  a visitantes y usuarios.

·          Evitar la introducción de especies de flora y fauna no-nativas o exóticas y de fauna doméstica, así como, la extracción de especies y materiales arqueológicos y naturales.

·          Evitar violaciones al territorio protegido por invasiones, cambios de uso del suelo o pérdida de superficie,  prevenir la comisión de ilícitos, erradicar el vandalismo y asegurar el cumplimiento de la normatividad ambiental y de las Reglas Administrativas del ANP.

·          Crear el Cuerpo de Vigilancia del “Bosque de Tlalpan”, a partir del fortalecimiento de la plantilla actual, la capacitación especializada y el equipamiento suficiente.

 

COMPONENTE: INSPECCIÓN, VIGILANCIA Y SEGURIDAD

 

Objetivos

 

·          Mejorar y fortalecer la capacidad de protección de los recursos naturales y culturales del BT y evitar conductas inadecuadas de agresión, asaltos, vandalismo, saqueo de recursos, invasiones y cambios de uso del suelo;  mediante la operación de un sistema de vigilancia eficiente y acciones de control.

·          Garantizar condiciones óptimas de seguridad para los visitantes, usuarios, investigadores, personal interno y prestadores de servicios.

 

Metas

 

·          Consolidar la imagen del BT como un ANP segura.

·          Contar con un Cuerpo de Vigilancia y Seguridad, capaz, eficaz y eficiente.

·          Fortalecer la participación interinstitucional y  de la sociedad civil en la protección.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·          Establecimiento de un sistema eficaz de protección, vigilancia y seguridad para los recursos naturales y culturales del ANP, visitantes y usuarios.

·          Instrumentación de sistemas y procedimientos para la participación interinstitucional y social, organizada y coordinada.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Respetar y hacer cumplir el horario de ingreso y salida  de visitantes.

BP, P

Instalar dispositivos automáticos de entrada y salida para el registro y control de visitantes en los accesos (considerar  acceso para personas con capacidades diferentes).

M

Instalar un sistema de registro de automóviles y personas que ingresan por el Acceso Vehicular  Santa Teresa.

M

Evitar el ingreso y salida de visitantes por los accesos para administración y operación del ANP.

I, P

Suspender progresivamente, la entrada de visitantes al ANP por los sitios: Tres Palos y  Six Flags.

BP, M

Regularizar la situación del Acceso Tenantongo, actualmente con operación  indefinida.

BP

Suspendido el ingreso de visitantes, usar el Acceso Six Flags únicamente para fines operativos y de atención a contingencias, habilitando el camino para la entrada de vehículos de  emergencia.

BP, M

Suspendido el ingreso de visitantes, cerrar definitivamente el Acceso Tres Palos, mediante la restitución de la  barda y retiro de la Caseta de Vigilancia. Establecer vigilancia del sitio desde el interior del ANP.

BP, M

Suspendido el ingreso de visitantes por los accesos Six Flags y Tres Palos, establecer como accesos oficiales para visitantes los siguientes: peatonal y vehicular los existentes por el Camino a Santa Teresa; peatonal por la Colonia Miguel Hidalgo.

BP, M

Diseñar y establecer un sistema de patrullaje por el interior del ANP, considerando actividades de rutina, y especiales para sitios críticos.

BP

Reorganizar las actividades actuales de los vigilantes,  para atender las acciones inmediatas de vigilancia y control  de accesos,  señaladas en este Programa de Manejo.

BP

Asignar por lo menos un Vigilante permanente, equipado con radio transmisor-receptor en las Casetas de Vigilancia oficiales.

BP

Operar un sistema de intercomunicación entre las casetas de acceso y el equipo de vigilancia.

M

Diseñar en armonía con el entorno, instalaciones e infraestructura, suficientes, adecuadas y dignas, en las Casetas de Vigilancia de los accesos oficiales (sanitarios y equipamiento del personal).

C, M

Definir las características, funciones, perfiles y mecanismos de organización y operación, para la conformación progresiva del Cuerpo de Vigilancia y Seguridad del BT (con horizontes de corto, mediano y largo plazos).

C

Gestionar la conformación en su 1ª Etapa, del Cuerpo de Vigilancia y Seguridad del BT, mediante la contratación y/o incorporación de 12 Vigilantes que respondan al perfil previamente establecido.

C

Capacitar a los vigilantes de acuerdo con  sus funciones dentro del Cuerpo de Vigilancia y Seguridad.

C, P

Equipar a los integrantes del Cuerpo de Vigilancia y Seguridad, con uniformes, equipo de radio-comunicación individual y 6 vehículos de transporte (cuatrimotos o de preferencia transporte eléctrico equivalente)

C

 

Integrar a 12 Vigilantes más, en una 2ª Etapa al Cuerpo de Vigilancia y Seguridad, debidamente capacitados y equipados, similar al esquema de la 1ª. Etapa.

M

Diseñar una estrategia para gestionar, promover e integrar a la sociedad en un Sistema de Vigilancia Social para el BT, con corredores, vecinos,  Servicio Social y  voluntarios.

M

Tramitar la formalización del Servicio Social en el campo de la Vigilancia.

M

Promover la instalación de un sistema de video-vigilancia automatizada.

M

Reforzar y en su caso, rediseñar los sistemas y procedimientos para la colaboración interinstitucional en materia de inspección, vigilancia y seguridad.

BP

Informar oportuna y efectivamente a vecinos, usuarios y visitantes, de las facilidades y restricciones para el control y vigilancia de los accesos.

P

Apoyar el diseño, instrumentación y gestión de las acciones de Comunicación y Educación Ambiental vinculadas con el control y la vigilancia, dirigidas a los corredores, vecinos, usuarios y visitantes.

C

 

* I: inmediato; BP: brevedad posible; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: PROTECCIÓN CONTRA EL VANDALISMO

 

Objetivos

 

·          Erradicar el vandalismo del BT, mediante el  control del acceso de visitantes y la vigilancia eficaz, especialmente en los sitios apartados y en torno a las instalaciones y sitios vulnerables.

·          Vigilar el cumplimiento de las Reglas Administrativas, evitando las conductas vandálicas y la introducción de materiales ajenos a las prácticas de uso público autorizadas.

·          Promover la vigilancia social en apoyo de la administración del ANP, para prevenir actos vandálicos en recursos naturales, instalaciones y hacia los visitantes.

 

Metas

 

·          Evitar que conductas vandálicas afecten la tranquilidad y seguridad de visitantes y usuarios. 

·          Evitar el deterioro de instalaciones, infraestructura  y recursos naturales, por acciones de vandalismo.

·          Lograr la participación social en la prevención y control del vandalismo.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                                              Definición de la estrategia y actividades a ejecutar por el Cuerpo de Vigilancia y Seguridad  del Bosque de Tlalpan, para el control y erradicación del vandalismo.

·                                              Establecimiento de una campaña permanente para desalentar el vandalismo, con el apoyo de la vigilancia social, corredores, vecinos y usuarios.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Evitar el acceso público a las zonas no permitidas.

P

Vigilar el cumplimiento del horario oficial de visitación.

P

Evitar la permanencia de usuarios y visitantes,  sin causa justificada  en  horarios no oficiales.

P

Impedir el ingreso de visitantes con armas de todo tipo, herramientas punzo-cortantes, bebidas alcohólicas, drogas, aparatos de sonido, materiales para graffiti o ajenos a las actividades recreativas.

P

Impedir el tránsito de vehículos particulares por el interior del ANP,  sin causa justificada.  

P

Mantener estrecha coordinación con las áreas de vigilancia competentes del Gobierno del Distrito Federal.

P

Apoyar el diseño, instrumentación y gestión de las acciones de Comunicación y Educación Ambiental vinculadas con la prevención del vandalismo, dirigidas a vecinos, usuarios y visitantes.

C

 

Evitar la introducción de mascotas y fauna doméstica al ANP.

P

 

I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: PROTECCIÓN DE SITIOS FRÁGILES Y SENSIBLES

 

Objetivos

 

·          Aumentar el valor de la conservación del BT disminuyendo los disturbios sobre los ecosistemas y sitios frágiles, a través de acciones coordinadas con otros Subprogramas.

·          Desarrollar un sistema de indicadores estandarizados para medir y monitorear los disturbios antropogénicos, dirigido al conocimiento de la resistencia y capacidad de regeneración de los ecosistemas y a facilitar su recuperación.

Metas

 

·          Detener la presión humana excesiva en sitios con fragilidad ecológica  elevada.

·          Contar con un sistema de monitoreo y evaluación de los efectos de los disturbios antropogénicos sobre los ecosistemas.

 

LÍNEA DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                                              Identificación, monitoreo y protección de los sitios frágiles y sensibles a los disturbios antropogénicos.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Regular el impacto humano en las zonas de mayor biodiversidad, restringiendo el uso público en los términos señalados en la Zonificación.

BP

Elaborar un marco de referencia para caracterizar, evaluar y monitorear la condición de los ecosistemas del ANP bajo el enfoque de fragilidad ecosistémica.                  

C

Identificar los sitios y hábitats críticos, frágiles, sensibles o relevantes por sus valores ecológicos y presencia de especies carismáticas.

M, P

Diseñar y operar un sistema de indicadores estandarizados para  la caracterización y medición de disturbios. 

M

Promover la realización de investigaciones científicas, sobre el estado de salud de los ecosistemas, mediante la colaboración de instituciones e investigadores interesados.

C

Establecer medidas para la disminución y control de disturbios, y la recuperación de los ecosistemas.

M, P

Incorporar al manejo, el uso de medidas de bajo impacto ecológico para la protección de sitios frágiles.

C, P

Mantener estrecha coordinación y retroalimentación con los Componentes: Manejo y uso sustentable de ecosistemas; Restauración ecológica  e Investigación científica y monitoreo.

I, P

Apoyar el diseño, instrumentación y gestión de las acciones de Comunicación y Educación Ambiental vinculadas con la protección de los ecosistemas y hábitats críticos,  dirigidas a vecinos, usuarios y visitantes.

C

 

* I: inmediato; BP: brevedad posible; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: PROTECCIÓN Y CONTROL CONTRA ESPECIES INVASORAS Y NOCIVAS

 

Objetivos

 

·          Proteger la biodiversidad del BT mediante una estrategia fundamentada en criterios ecológicos, dirigida al control de plagas y enfermedades y a la erradicación de especies invasoras y nocivas; evitando la producción de daños colaterales a los ecosistemas.

·          Proteger la fauna silvestre de la depredación por especies domésticas, llevando a cabo su control y erradicación en el marco de la normatividad y mediante la participación social.

Metas

·          Mantener al BT libre de especies invasoras,  nocivas, plagas y enfermedades forestales.

·          Proteger y asegurar los servicios ecosistémicos que produce el BT.

·          Erradicar del medio silvestre la fauna de origen doméstico.

·          Evitar nuevas introducciones de especies de flora y fauna, exóticas, no nativas y domésticas.

·          Evitar la introducción a los espacios del ANP, de material vegetal contaminado con plagas y enfermedades.

 

LÍNEA DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                                              Establecimiento del enfoque de gestión de ecosistemas para el manejo integral en el BT, control de especies invasoras, plagas,  enfermedades y  erradicación de la depredación por fauna doméstica.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Elaborar un marco conceptual y criterios con enfoques y metodologías de gestión de ecosistemas,  para el control y manejo de especies invasoras,  nocivas,  plagas y enfermedades forestales.

C, M

Ejecutar  las acciones de erradicación y control de la plaga de muérdago en los sitios detectados y mantener su monitoreo permanente  y control oportuno.

I,C,M,L,P

Actualizar el diagnóstico fitosanitario integral del BT.  

M

Establecer un protocolo de vigilancia sanitaria para prevenir la presencia de plagas y enfermedades forestales.

C,M

Elaborar estrategias conjuntas con otros componentes del Programa de Manejo, para el manejo ecológico de especies vegetales que puedan convertirse en un riesgo para la conservación de la biodiversidad,   colaborando  en su implementación.

C,M,L,P

Elaborar y mantener actualizado un marco teórico-conceptual sobre metodologías y técnicas de bajo impacto ecológico, para el control de especies invasoras y nocivas.

C,P

Definir necesidades y capacitar al personal en el manejo de técnicas ecológicas para el control de especies invasoras y nocivas.

C,P

Definir mecanismos para el control y la erradicación de los perros y gatos que viven en el BT; con base en la normatividad aplicable y  mediante la participación social.

C

Solicitar a las personas que laboran en el ANP, el retiro de sus perros, gatos y todo tipo de  mascotas.

I

Prohibir la introducción de especies exóticas y no-nativas de flora y fauna silvestres.

I

Prohibir la introducción a las instalaciones del ANP, de material vegetal contaminado por plagas y enfermedades, en prevención de su dispersión.

I

Prohibir la liberación en el ANP de organismos genéticamente modificados (OGM)

I

Gestionar la integración del BT al Sistema Nacional de Bioseguridad.

M

Proponer la incorporación de los temas relativos a la detección, control y erradicación de plagas forestales, en las estrategias de Investigación Científica y Monitoreo.

C,M,L,P

Fortalecer la cooperación institucional, local y federal, para el control de especies invasoras,  nocivas  y  plagas forestales.

C,M,P

Reforzar y facilitar la participación de instituciones de investigación y enseñanza superior, en materia de manejo y control de especies invasoras,  nocivas  y plagas forestales.

C,M,L,P

Promover y facilitar la participación del Servicio Social y la realización de Tesis Profesionales para apoyar las investigaciones y acciones sobre  especies invasoras, nocivas y plagas forestales.

C,M,L,P

Promover la revisión y en su caso, la actualización o celebración de nuevos instrumentos de colaboración y cooperación con instituciones de investigación, privadas  y gubernamentales (convenios, acuerdos, etc.), en materia de especies invasoras, nocivas y plagas forestales.

C,M,L,P

Apoyar y promover el diseño, instrumentación y gestión de las acciones de Comunicación, Educación Ambiental  y Vigilancia Social, vinculadas con la  protección y control contra especies invasoras, nocivas,  dirigidas a vecinos, usuarios y visitantes.

C

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: PREVENCIÓN Y CONTROL DE INCENDIOS

 

Objetivos

 

·          Fortalecer la estrategia actual para la prevención, combate y control de incendios forestales, procurando la infraestructura, recursos materiales y humanos adecuados y suficientes; así como la incorporación de una perspectiva ecológica en los procedimientos y el uso de técnicas de bajo impacto.

·          Mejorar los procesos y protocolos para lograr la coordinación y cooperación interinstitucional efectivas y el cumplimiento oportuno de la normatividad. 

·          Promover e integrar la cooperación institucional y la participación social.

 

Metas

 

·          Evitar la  incidencia de incendios provocados.

·          Desarrollar un modelo de protocolos  para el manejo integral de los incendios forestales en las ANP del D.F.

·          Reforzar las capacidades técnicas para la atención integral de los incendios forestales.

·          Ampliar la infraestructura física, el equipamiento, sistemas y procedimientos, para implementar la estrategia contra incendios.

·          Lograr la participación social coordinada para apoyar la estrategia.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                                              Planeación, desarrollo, y fortalecimiento de la estrategia contra incendios, infraestructura, recursos humanos  y materiales.

·                                              Fortalecimiento de sistemas,  procedimientos  y coordinación interinstitucional efectiva.

·                                              Fomento de la participación social consciente y coordinada.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Elaborar una propuesta para fortalecer la Estrategia Integral del BT para la Atención de Incendios Forestales, mediante: planeación, gestión, instrumentación y operación progresivas con horizontes de corto, mediano y largo plazos. La propuesta integrará: diseño, implementación, personal, equipo, materiales, infraestructura, presupuesto, financiamiento, protocolos oficiales, criterios estandarizados, lineamientos,  mecanismos de coordinación interinstitucional, operación, evaluación, seguimiento, normatividad, difusión y divulgación.

C, M

Establecer un Manual de Sistemas y Procedimientos para la atención de incendios forestales y contingencias ambientales, dentro del marco de los protocolos institucionales y la normatividad; incluyendo la cooperación interinstitucional y la participación social.

C

Definir e incluir en la Estrategia un marco conceptual, criterios, técnicas y procedimientos de bajo impacto ecológico, para la prevención y control de incendios en las ANP del D. F.

C

Continuar con la identificación de las zonas vulnerables o de alto riesgo y elaborar un mapa de riesgo.

C

Definir necesidades de infraestructura física, materiales y equipo, en los horizontes de tiempo establecidos en la Estrategia, considerando: torres de vigilancia, acondicionamiento y mantenimiento de brechas, tomas estratégicas de agua, disponibilidad de pipas, herramientas especializadas, vehículos, etc.

C

Aprovechar la experiencia desarrollada y competencia actuales para consolidar un grupo  especializado para la atención integral de incendios.

M

Definir necesidades de equipamiento básico del personal que integrará el grupo especializado.

C

Mantener y fortalecer la capacitación permanente y actualizada del personal de incendios.

P

Atender y procurar la seguridad social e institucional del personal de incendios.

BP, P

Elaborar y mantener actualizada una base de datos sobre recopilación histórica de los incendios en el BT.

M

Reforzar las campañas de información y promover el involucramiento de usuarios, visitantes y vecinos en la prevención de incendios.

P

Mantener una estrecha coordinación interinstitucional en los niveles local y federal para la ejecución, gestión y financiamiento de la Estrategia,  y el trabajo con vecinos de la zona de influencia.

P

Colaborar con el Subprograma de Gestión en la instrumentación y gestión del financiamiento de la Estrategia.

C

 

*I: inmediato; BP: brevedad posible; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: PREVENCIÓN Y MITIGACIÓN DE RIESGOS Y CONTINGENCIAS AMBIENTALES

 

Objetivos

 

·          Establecer lineamientos para la prevención y atención de fenómenos de alto riesgo, siniestros, desastres y situaciones de emergencia que puedan afectar la seguridad de visitantes y usuarios; considerando  procedimientos, acciones y comunicación oportuna.

·          Contar con un diagnóstico oficial sobre seguridad y niveles de riesgo que guardan las instalaciones y estructuras naturales del área; para proteger la integridad física de visitantes y trabajadores.

Metas

 

·          Contar con el dictamen oficial  de riesgo y vulnerabilidad del BT.

·          Disponer de medidas efectivas para la prevención de riesgos y la atención de contingencias ambientales.

·          Proporcionar seguridad a visitantes y trabajadores ante riesgos naturales.

·          Apoyar las acciones de la SMA para la mitigación y adaptación a los efectos del Cambio Climático. 

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                                              Dictaminación del potencial del ANP ante el  riesgo ambiental por fenómenos naturales,  para proteger la seguridad de la población y la integridad de los ecosistemas.

·                                              Planeación e instrumentación de una estrategia para la protección de los usuarios y visitantes ante situaciones de riesgo y emergencias ambientales.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Promover ante las instituciones de protección civil la realización de un dictamen de riesgo y vulnerabilidad del ANP.

C

Elaborar un mapa de zonificación de riesgos y vulnerabilidad.

A PARTIR DEL DICTAMEN OFICIAL

Establecer la señalización correspondiente para casos de siniestros y contingencias ambientales o sociales.

A PARTIR DEL DICTAMEN OFICIAL

Elaborar una estrategia operativa para la atención y el manejo de situaciones de riesgo y emergencias ambientales.

A PARTIR DEL DICTAMEN OFICIAL

Desarrollar capacidades técnicas para atender situaciones de riesgo y emergencias ambientales.

A PARTIR DEL DICTAMEN OFICIAL

Diseñar y ejecutar mecanismos eficaces de información, comunicación y protección para usuarios y visitantes.

A PARTIR DEL DICTAMEN OFICIAL

Identificar necesidades de capacitación del personal y operar una estrategia de capacitación y actualización permanente.

C, M, L, P

Incorporar a la Estrategia de Investigación Científica un estudio sobre estabilidad y deslizamiento de laderas.

M, L

Promover y mantener la cooperación institucional a niveles local y federal en materia de riesgo y vulnerabilidad.

I, C, M, L, P

Definir y poner en marcha acciones para contribuir a la mitigación y adaptación a los efectos del Cambio Climático dentro del marco del Programa de Acción Climática de la Ciudad de México.

C, M, L, P

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO, HISTÓRICO Y CULTURAL

 

Objetivos

 

·          Proteger la “Pirámide Tenantongo”, y la zona de la “Piedra de los Sacrificios”  de los impactos por actividades humanas; restringiendo el uso público masivo y estableciendo medidas para su uso cultural y educativo, ordenado y de bajo impacto.

 

·          Evitar el deterioro del patrimonio histórico-cultural que contiene el BT, promoviendo su dictamen por el INAH y demás autoridades competentes; con el fin de establecer las medidas necesarias para su protección, uso adecuado y eventual rescate.

 

Metas

 

·          Proteger del saqueo y  deterioro por uso inadecuado, la zonas arqueológicas de la Pirámide de Tenantongo y “Piedra de los Sacrificios”.

·          Contar con un dictamen oficial sobre el estado actual de los vestigios arqueológicos y recomendaciones para su protección.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                 Promoción de  la protección, valoración, uso adecuado, dictamen oficial y eventual rescate de los sitios arqueológicos.

·                 Integración de la Casa de la Cultura a las políticas de manejo, acciones y programas del ANP.

·                 Integración al uso socio-cultural y educativo los vestigios arqueológicos y los elementos arquitectónicos del ANP.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Evitar el deterioro de los sitios arqueológicos, saqueo de materiales y usos incompatibles con su conservación, asegurando la protección de las estructuras, basamentos y zonas con evidencias de vestigios.

I

Desarrollar y aplicar una estrategia para evitar el uso masivo y desordenado de visitantes a las zonas con vestigios arqueológicos.

I

Elaborar propuesta de gestión institucional ante las autoridades locales y federales competentes, para proteger y asegurar la conservación de los vestigios arqueológicos del ANP.

C

Promover la realización de una investigación histórica específica y detallada sobre los antecedentes documentados de la Pirámide de Tenantongo y la llamada “Piedra de los Sacrificios”.

M

Establecer una señalización adecuada en las zonas arqueológicas.

C

Incorporar los valores culturales de los sitios arqueológicos a las estrategias de Educación Ambiental e Interpretación.

C, P

Promover la colaboración institucional de instituciones locales y federales en materia de patrimonio arqueológico y rescate cultural.

       C

Colaborar con el Subprograma de Cultura para integrar el uso de los vestigios arqueológicos en las estrategias y líneas de acción de los Componentes Rescate de valores culturales y Difusión y Divulgación.

C

Gestionar la integración de la Casa de la Cultura al servicio del ANP.

I

Mantener estrecha coordinación con las áreas de vigilancia competentes del Gobierno del Distrito Federal

P

Apoyar el diseño, instrumentación y gestión de las acciones de Comunicación y Educación Ambiental para la prevención del vandalismo, dirigidas a los vecinos, usuarios y visitantes.

       C

 

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

SUBPROGRAMA: MANEJO Y SUSTENTABILIDAD

 

La sustentabilidad ecológica del BT, depende del buen manejo de sus ecosistemas; sin embargo, tal manejo hasta la fecha ha sido inadecuado y  el área se encuentra en condiciones de deterioro y sujeta a fuertes presiones por un  uso público intensivo que es una seria amenaza para dicha sustentabilidad.  Puede considerarse que ya desde su establecimiento como ANP, el BT se encontraba en un estado de fragilidad ecológica a causa de su pequeña superficie, la fragmentación del hábitat y a su aislamiento geográfico, situación  que fue agravada por el uso público intensivo de que era objeto, constituyéndose esta forma de aprovechamiento, en el factor principal de su deterioro ecológico.

 

Esta situación no cambió al ser decretado como ANP,  y a la fecha el problema principal para su conservación, es el uso eminentemente recreativo y su elevada intensidad. Hoy en día,   prácticamente toda la superficie del área protegida se encuentra impactada por las actividades humanas,  actividades que muestran  una marcada tendencia a incrementarse por  una mayor afluencia de usuarios que demandan de zonas verdes para recreación.

 

Consecuentemente, el  área se ha empobrecido con la desaparición de especies de flora y fauna silvestres y muchas otras se encuentran bajo la misma amenaza.  También es indudable que los servicios ecológicos que producen sus ecosistemas se encuentran en riesgo.  

 

Tal situación exige la puesta en marcha de medidas estrictas y urgentes dirigidas a detener el avance del deterioro disminuyendo de inmediato  la intensidad de los usos inadecuados y estableciendo en el menor tiempo posible los “estándares” deseados.  El gran  reto consiste en mantener oportunidades recreativas sin comprometer la integridad de los ecosistemas, de cuyo resultado dependerá que el BT siga conservando su riqueza biótica  y manteniendo su funcionalidad ecológica.

 

En respuesta a la problemática mencionada, las acciones principales de este Subprograma están dirigidas a dar atención prioritaria a los aspectos siguientes:

 

1)     Regular el uso recreativo,  limitando y moderando el acceso desordenado de  visitantes.

2)     Regular el uso de los senderos en sitios que actualmente tienen impactos muy altos, para adecuarlos a las políticas de la Zonificación.

3)     Establecer límites congruentes  y regulaciones al uso comercial y evitar  todas aquellas actividades que no son compatibles con el manejo sustentable.

4)     Aprovechar el potencial que ofrece la “recreación en contacto con la naturaleza” sin el desarrollo de nueva infraestructura y  restringiendo la actual a la mínima indispensable.

5)     Promover el eco-turismo, como una modalidad del uso público dirigida a la observación, conocimiento, apreciación y disfrute  respetuoso de la naturaleza y del  patrimonio arqueológico y cultural

6)     Contar con una señalización adecuada para promover el uso correcto de las Zonas del ANP,  y para guiar,  informar  y orientar la conducta de los visitantes, favoreciendo la identidad del área como parte del Sistema Local.

Objetivo general

 

Establecer el marco general para la sustentabilidad del ANP; mediante la definición y aplicación de políticas de manejo dirigidas prioritariamente a la conservación de sus ecosistemas, especies, genes, procesos ecológicos y paisajes; planificando e instrumentando simultáneamente el uso social recreativo ordenado y co-responsable.  

 

Estrategias

 

·          Detener el ritmo del deterioro del BT y los impactos que recibe actualmente, promoviendo acciones de manejo y modalidades de uso compatibles con su condición de ANP y el estado de sus ecosistemas.

·          Establecer  las líneas y criterios para la conservación y uso sustentable del área, a través de un manejo adaptativo y  progresivo, basado  en el estado de los ecosistemas y su  capacidad de respuesta a las modalidades de uso.

 

II.2.1.       COMPONENTE: MANEJO Y USO SUSTENTABLE DE ECOSISTEMAS

 

Objetivos

 

·          Aplicar políticas de manejo para detener el ritmo de los impactos ambientales sobre los ecosistemas, ocasionados por el uso intensivo; con base en criterios de capacidad de carga y límites de cambio aceptable.

·          Instrumentar el enfoque de gestión de ecosistemas e incorporar el concepto de “manejo adaptativo” y “progresivo”; para la toma de decisiones y la retroalimentación de las acciones de manejo, en función de las capacidades institucionales.

·          Contribuir a conservar la integridad de los ecosistemas del BT; para asegurar su sustentabilidad y consolidar una oferta para un uso recreativo ordenado.

 

Metas

 

·          Detener el crecimiento de los impactos ambientales sobre los ecosistemas y evaluar su respuesta a los cambios.

·          Desarrollar criterios, metodologías y lineamientos para el manejo ecológico.

·          Proteger la salud de los ecosistemas del ANP.

·          Contribuir a crear nuevas perspectivas institucionales y sociales, sobre el manejo de las áreas protegidas.

 

LÍNEA DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·            Desarrollo de acciones de manejo con políticas congruentes y eficaces para asegurar la sustentabilidad de los ecosistemas y ofrecer a los visitantes formas adecuadas para el uso recreativo, ordenado y co-responsable.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Diseñar la estrategia para enmarcar las acciones de manejo bajo el enfoque de “gestión de ecosistemas” y para implementar las acciones de manejo de manera “adaptativa” y “progresiva”.

C, M

En coordinación con los Componentes de Vigilancia y Uso Público, limitar, y reorientar, el uso de la superficie del área, de acuerdo con la Zonificación.

C,M,P

Evaluar la capacidad de carga de las zonas para uso público, para fortalecer políticas y mecanismos de regulación de la carga de visitantes e intensidades de uso.

M,P

Colaborar con el Subprogramas de Restauración Ecológica y  Protección,  en la generación de  técnicas y prácticas de manejo de bajo impacto sobre los hábitats.   

M,P

Desarrollar metodologías, criterios e indicadores para  evaluar el estado de conservación de los ecosistemas y sus cambios en el tiempo, en respuesta a las estrategias de manejo y uso.

M

Integrar una base de datos para recopilar los resultados del manejo.

M, L, P

Generar propuestas para aumentar la capacidad del Programa de Manejo, mediante la retroalimentación permanente de  estrategias y políticas.

C, M, L, P

Evaluar la efectividad del manejo mediante indicadores y metodologías propias.

M, L, P

Integrar bases de datos bibliográficas y de estudios de caso sobre el manejo de ANP y manejo integrado de ecosistemas, que tengan similitudes con el BT

C, M, L, P

Integrar a las estrategias de Investigación Científica y Monitoreo, un estudio para identificar y evaluar los procesos ecológicos fundamentales que determinan el funcionamiento de los ecosistemas del BT.

C, M, L, P

Promover la participación en las acciones de manejo, de instituciones de investigación e investigadores  interesados.

C, P

Promover y facilitar la investigación científica  para dar soporte a las estrategias de manejo, mediante la realización de tesis profesionales.

C, M, L, P

Promover la revisión y en su caso, la actualización o celebración de nuevos instrumentos de colaboración y cooperación con instituciones de investigación, privadas y gubernamentales (convenios, acuerdos, etc.), con experiencia en el manejo de ecosistemas.

C, M, L, P

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: MANEJO Y USO SUSTENTABLE DE LA VIDA SILVESTRE

 

Objetivos

 

·          Establecer una estrategia para la conservación de la vida silvestre, mediante la protección estricta de sus zonas de distribución principales, mejoramiento del hábitat, disminución de la presión por uso recreativo y erradicación del saqueo de especies.

·          Registrar los cambios en el tiempo de las poblaciones de flora y fauna silvestres, para identificar sus tendencias y mantener actualizadas las medidas  para su conservación.

 

Metas

 

·          Evitar la pérdida de especies de flora y fauna silvestres.

·          Controlar los factores que ponen en riesgo la permanencia de las poblaciones de flora y fauna.

·          Mejorar las condiciones del hábitat para mantener la biodiversidad.

·          Contribuir a proteger las especies bajo estado de conservación.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                     Protección de la vida silvestre del BT y mejoramiento de las condiciones de sus hábitats.

·                     Disminución de los impactos de la recreación sobre los hábitats y las especies.

·                     Contribución a la protección de las especies de flora y fauna bajo estado de conservación.

ACTIVIDADES

PLAZO*

Desarrollar la estrategia específica para conservar la vida silvestre, incluyendo criterios y metodologías de protección, manejo, conservación y uso regulado (educativo, recreativo de bajo impacto y ecoturístico).

C, M

Establecer medidas específicas para proteger de las perturbaciones humanas a la flora y fauna, en sus zonas de distribución principales, mediante las regulaciones que establece la Zonificación.

I, C, M, L, P

Colaborar con el Subprograma de Protección en la aplicación efectiva de la normatividad para evitar la extracción y vandalismo sobre las especies silvestres.

C

Identificar los hábitats principales de distribución permanente y estacional, de los diferentes grupos y especies de fauna.

M

Establecer criterios para evaluar y monitorear el impacto de la recreación en la flora y la fauna.

M

Colaborar con el Subprograma de Conocimiento para establecer sitios estratégicos para el monitoreo de especies

C,M,L,P

Promover la rehabilitación ecológica de los hábitats deteriorados.

M,L,P

Promover y facilitar la realización de investigación científica y monitoreo sobre la vida silvestre.

C,M,L,P

Promover y facilitar la realización de estudios poblacionales sobre especies carismáticas y  bajo categoría de riesgo.

C,M,L,P

Promover la realización de investigación científica mediante la modalidad de tesis profesionales, a partir del  inventario de temas de interés prioritario para el ANP.

M,L,P

Promover la revisión y en su caso, la actualización o celebración de nuevos instrumentos de colaboración y cooperación con instituciones de investigación, privadas y gubernamentales (convenios, acuerdos, etc.) sobre temas relativos a la conservación de la flora y fauna silvestres y sus hábitats.

C,M,L,P

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: MANTENIMIENTO DE PROCESOS ECOLÓGICOS Y SERVICIOS   ECOSISTÉMICOS.                     

 

Objetivos

 

·          Establecer medidas específicas para proteger los procesos ecológicos y asegurar la calidad de los servicios ecosistémicos, por medio de políticas de uso y  manejo, congruentes con la condición de los ecosistemas del ANP.

·          Caracterizar los procesos ecológicos esenciales que determinan el funcionamiento de los ecosistemas del BT,  mediante la investigación científica y el monitoreo; con el fin de instrumentar su protección.

·          Obtener beneficios económicos por el pago de servicios ecosistémicos, mediante su caracterización, evaluación, valoración  y gestión; con el propósito de contribuir a financiar la conservación del ANP.

 

Metas

 

·          Lograr la protección y el mejoramiento de los procesos ecológicos y servicios ecosistémicos.

·          Conocer los procesos ecológicos principales  y el potencial de producción de servicios ecosistémicos

·          Contribuir a ordenar el uso social, para disminuir impactos negativos sobre los ecosistemas y el ambiente.

·          Obtener fondos del pago por servicios ecosistémicos para financiar la conservación.

 

LÍNEA DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

Protección de los procesos ecológicos y los servicios ecosistémicos para mantener la salud de los ecosistemas, los beneficios a la sociedad y generar fuentes alternas para financiar la conservación del ANP.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Establecer medidas, metodologías y criterios para la protección de los procesos ecológicos y servicios ecosistémicos.

      M

Diseñar y poner en marcha  un sistema de caracterización, inventario y monitoreo de los procesos ecológicos y servicios ecosistémicos.

      M

Diseñar un sistema de indicadores para la valoración ecológica de los servicios ecosistémicos.

      M

Diseñar un sistema de criterios e indicadores para la valoración económica de los servicios ecosistémicos.

      M

Elaborar una base de datos bibliográfica  sobre procesos ecológicos y servicios ecosistémicos.

      C, M

Gestionar la inscripción del BT en los mercados nacionales y en el Fondo Internacional de Mercado por Servicios Ambientales.

      M, L

Promover la investigación científica sobre procesos ecológicos y servicios ecosistémicos en el ANP.

      M

Promover la realización de investigación científica bajo la modalidad de tesis profesionales, sobre temas prioritarios de este Componente.

      M

Revisar y en su caso, actualizar los instrumentos de colaboración y cooperación (acuerdos, convenios, etc.). con instituciones de investigación públicas y privadas expertas en la materia

      C, M 

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente.

 

COMPONENTE: USO PÚBLICO, RECREATIVO Y DEPORTIVO.

 

Objetivos

 

·          Ordenar y regular el uso público del ANP,  estableciendo políticas  congruentes con la condición de sus ecosistemas y en función de su capacidad de carga total y de sitios específicos.

·          Organizar las actividades de uso público mediante reglas precisas de comportamiento y uso de los espacios,  vigilando el cumplimiento de la Zonificación, las Reglas Administrativas, y el respeto a la señalización y a la imagen pública del BT.

·          Elaborar  una estrategia para regular y mantener las actividades deportivas mediante el enfoque de prácticas al aire libre y de bajo impacto a los ecosistemas.

·          Promover la participación social en la aplicación de las políticas para regular el uso recreativo; mediante la integración de grupos monitores y guías voluntarios en los accesos y  senderos permitidos, y en los sitios de interpretación y Educación Ambiental.

Metas

 

·          Ordenar y regular el uso recreativo del ANP.

·          Regular las prácticas comerciales en función de su compatibilidad con la Zonificación y los objetivos de conservación.

·          Evitar toda forma de uso público ajenos a los objetivos,  filosofía, normatividad y Zonificación  del ANP.

·          Promover la participación y el compromiso de los usuarios con las acciones del  Programa de Manejo.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

§                     Regulación de las actividades de uso público compatibles con los objetivos del ANP; cumpliendo con la Zonificación y mediante políticas específicas de vigilancia e información oportuna y permanente a todos los  actores  involucrados.

§                     Instrumentación de las medidas necesarias para evitar la realización  de actividades prohibidas por la normatividad e incompatibles con los objetivos del ANP.

§                     Promoción de la participación social consciente y voluntaria en el ordenamiento del uso público.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Promover la instalación de dispositivos de control en los accesos para  visitantes

C

Llevar a cabo evaluaciones periódicas para caracterización de visitantes en las distintas épocas del año.

C

Colaborar en el inventario y evaluación del estado de la infraestructura y servicios disponibles para uso público.

BP

Contribuir a revisar e inventariar el estado y la capacidad de los servicios públicos asociados a la visitación, y promover  su  adecuación.

BP

Aplicar los señalamientos y normatividad establecida en el Programa de Manejo, respecto a  facilidades y limitaciones para el uso público de las distintas zonas del área.

BP

Evitar los usos públicos incompatibles con la conservación del BT, tales como: uso del territorio para conciertos y eventos que causen impactos negativos a  los recursos naturales y alteren el comportamiento de la fauna silvestre, produzcan molestias a los vecinos o representen riesgos potenciales a la salud pública por emisión de ruido fuera de la norma.

I,P

Elaborar una propuesta para distribuir la visitación en las zonas de uso público intensivo y extensivo,  considerando la capacidad de carga de zonas,  sitios e infraestructura ; capacidad administrativa de gestión, vigilancia y manejo; y las posibilidades de habilitar la infraestructura mínima necesaria partiendo del principio de “recreación sin infraestructura”.

BP

Rehabilitar las condiciones ambientales en las zonas degradadas por la visitación y prácticas deportivas, regulando adecuadamente el acceso público.

BP

Restringir, hasta su rehabilitación o restauración,  la visitación y otros usos  a las áreas de Uso Público, con problemas severos de erosión y compactación de suelos, tales como la “cañada”, tramos de algunas brechas y senderos y de algunas de las “cabañas” y su área inmediata.

BP

Limitar el uso del área para el comercio, estableciendo una superficie específica para dichas actividades y organizando la venta únicamente de productos que promuevan el consumo sustentable y respondan a la satisfacción de las necesidades inmediatas de los visitantes, relacionadas y compatibles con el uso recreativo del ANP.

BP

Elaborar una propuesta de uso público para ampliar la oferta recreativa basada en actividades que promuevan el conocimiento, valoración ambiental y participación consciente en el cuidado y protección del ANP, desalentando expresamente los usos del espacio como parque recreativo o deportivo.

BP

Participar con el Componente de Comunicación y Difusión, en el Diseño y operación de una campaña amplia y permanente de información y educación para visitantes, usuarios y vecinos, sobre la naturaleza del BT, su condición de ANP y sobre los enfoques y directrices del Programa de Manejo.

C

Contribuir en la elaboración y aplicación de un protocolo para el monitoreo y vigilancia de los espacios recreativos, dirigido a prevenir y evitar prácticas inadecuadas tales como: venta y consumo de bebidas alcohólicas; uso de aparatos de sonido; maltrato de  recursos naturales e instalaciones; disposición inadecuada de residuos; así como la alteración del “confort” y seguridad de  visitantes.

BP

Colaborar en la gestión de recursos y participación social y privada  para: el mantenimiento, operación, rehabilitación y/o rediseño de la infraestructura de servicios; instrumentación de nuevas propuestas recreativas;  implementación de una campaña de comunicación y educación, y el monitoreo y vigilancia de las áreas de uso público.

C

Apoyar las acciones para la elaboración de criterios y lineamientos para el diseño y la rehabilitación de infraestructura recreativa.

C

Promover y aportar información para  el diseño armónico de las estructuras para la  protección de sitios, mediante  el empleo de materiales rústicos y de algunos provenientes  del manejo.

C

Apoyar y aportar información a las acciones para la señalización;  considerando: aspectos técnicos del diseño y la comunicación, normatividad, estandarización, identidad institucional y ubicación adecuada.

C

Promover la realización de estudios sobre capacidad de carga de instalaciones y áreas para el Uso Público.

I,C,M,L, P

Promover la realización de estudios sobre los impactos de la visitación.

C,M,L,P

 

* I: inmediato;  BP: brevedad posible (en función de la disponibilidad de recursos); C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: ECOTURISMO

 

Objetivos

 

·          Desarrollar la Estrategia de Ecoturismo del BT, basada en sus características naturales, históricas y culturales, valores paisajísticos y estado de conservación; con el fin de contribuir a reorientar el uso público hacia modalidades de menor impacto.

·          Ordenar y reorientar las prácticas de grupos escolares, scouts, deportistas, senderistas, usuarios y visitantes estableciendo  el uso de áreas específicas y reglamentando sus actividades para evitar impactos al medio natural.

·          Promover nuevas formas de uso público, mediante actividades eco-turísticas organizadas, que contribuyan a fortalecer las políticas del Programa de Manejo y que permitan transitar  hacia actitudes sociales  co-responsables del ambiente.

Metas

 

·          Contribuir a desarrollar una propuesta para el eco-turismo en las ANP del D.F.

·          Desarrollar una oferta eco-turística en el BT, basada en sus valores naturales y culturales.

·          Facilitar una nueva forma de uso recreativo ordenado y co-responsable de los ecosistemas y valores culturales del  ANP.

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                                              Desarrollo el eco-turismo como modalidad alternativa para el uso social organizado y de bajo impacto,  de los espacios y recursos naturales del BT.

·                                              Contribución a la construcción  de una nueva imagen del BT en un sector más amplio de visitantes, mediante una modalidad específica del turismo en las ANP.

 

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Organizar, normar y reorientar las actividades de grupos escolares, scouts, deportistas,  y otros que hacen un uso de mayor intensidad y permanencia en el  BT.

BP

Restringir el uso público en sitios que requieren de restauración ecológica tales como la “cañada”, brechas habilitadas como senderos, áreas de juegos infantiles en rehabilitación, etc.

BP

Elaborar la Estrategia de Ecoturismo del BT que integre sus valores naturales culturales y arqueológicos, considerando: gestión, instrumentación y ejecución en el corto, mediano y largo plazos. (planeación, propuesta, financiamiento, implementación, personal, equipo, materiales, infraestructura, criterios, lineamientos, mecanismos de operación, evaluación y seguimiento, normatividad aplicable, difusión y divulgación.).

C, M

Elaborar un diagnóstico e inventario sobre los recursos naturales, paisajes y elementos culturales y arqueológicos del ANP, con aptitudes para el eco-turismo.

C

Evaluar la capacidad instalada para desarrollar el eco-turismo.

M

Promover y realizar estudios de capacidad de carga por sitios para conocer el potencial de la oferta eco-turística.

M

Gestionar la asesoría y el apoyo técnico de las instituciones del Sector Turístico, federales y locales, para realizar los estudios de campo y factibilidad necesarios; así como para la capacitación del personal.

M

Promover la incorporación del voluntariado y servicio social, para la prestación de servicios de información y guía para el eco-turismo en el BT.

C

Identificar necesidades y promover la capacitación del personal y voluntariado, en materia de eco-Turismo.

M

Promover entre el público actual y potencial el uso eco-turístico del BT y el compromiso de adoptar la ética del respeto y cuidado de la naturaleza.

M

 

* I: inmediato; BP: brevedad posible (en función de la disponibilidad de recursos); C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente.

 

COMPONENTE: INFRAESTRUCTURA, SENDERIZACIÓN Y SEÑALIZACIÓN.

 

Objetivos

 

·          Desarrollar la infraestructura adecuada y suficiente para la administración y uso público del ANP, mediante el acondicionamiento, rehabilitación e incorporación de instalaciones existentes y considerando la accesibilidad a personas con capacidades diferentes.

·          Evitar la construcción de nueva infraestructura para uso recreativo; fortaleciendo la oferta recreativa y educativa en la modalidad de contacto directo con la naturaleza y cumpliendo con la  Zonificación.

·          Planificar, adaptar y manejar,  la red de senderos de uso público con base en los criterios que establece la Zonificación.

·          Implementar un sistema de señalización para apoyar la Zonificación y el uso adecuado de los espacios.

 

Metas

 

·          Dotar al ANP de la infraestructura adecuada, suficiente y en armonía con el entorno natural.

·          Evitar la construcción de nueva infraestructura en las Zonas de Protección.

·          Crear opciones para personas con capacidades diferentes. 

·          Contar con un sistema de senderos integrado a los objetivos de conservación y uso público, de acuerdo a la Zonificación.

·          Contar con  la señalización  adecuada y suficiente para el uso público y la protección del ANP.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                                              Rehabilitación y adaptación de la infraestructura para la administración y uso público, mediante las modalidades de: “diseño y operación armónica con el entorno natural” y “recreación sin infraestructura”.

·                                              Adecuación progresiva de los senderos para uso público de acuerdo con  la Zonificación , a partir de la evaluación de su estado actual, capacidad,  demandas de intensidad de uso e impactos al ambiente.

·                                              Adaptación  del sistema de señalización del BT a la Zonificación del ANP y de acuerdo con la imagen del Sistema Local.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Dar mantenimiento y mejorar la infraestructura administrativa y  para prestación de servicios.

BP

Elaborar una propuesta programática, para la rehabilitación progresiva de las instalaciones administrativas, recreativas, culturales y educativas, partiendo  de la evaluación de su estado actual y considerando la demanda.

C

Evaluar la ubicación, intensidad de uso e impactos ambientales de la infraestructura recreativa.

C

Elaborar una propuesta para la posible reubicación de instalaciones recreativas a sitios donde tengan uso más eficiente y menor impacto.

C

Apoyar las acciones  para regular el uso actual de los senderos en función de la Zonificación. 

BP,C

Evaluar el estado actual, capacidad,  intensidad de uso e impactos de la red de senderos para su adecuación progresiva de acuerdo con la Zonificación.

C

Reacondicionar la red de senderos de acuerdo con la Zonificación, considerando desarrollar opciones de uso para personas con capacidades  diferentes.

C,M

Desarrollar un marco de referencia teórico y metodológico para la planificación, diseño, construcción, adaptación, monitoreo y evaluación de los senderos.

C

Desarrollar y aplicar un marco de indicadores estandarizados para el monitoreo y evaluación del uso de los senderos.

M

Gestionar la instalación de un Centro de Visitantes  mediante la incorporación y el uso de las instalaciones de  la “Casa de la Cultura”.

C

Definir la ubicación estratégica de señales y elaborar un mapa de localización en función de la Zonificación.

C

Considerar la adecuación con carácter temporal, de la señalización actual, adaptándola a la Zonificación del Programa de Manejo.

BP

Colaborar en la implementación de la señalización e identidad del Sistema Local de ANP.

M

Promover el financiamiento de la señalización.

M

Promover la incorporación al ANP de la infraestructura considerada en el Decreto por el que fue establecida, específicamente de aquella que mantenga factibilidades de uso en las políticas y estrategias para su conservación.

      BP

 

* BP: brevedad posible (en función de la disponibilidad de recursos); I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente.

 

SUBPROGRAMA: RESTAURACIÓN ECOLÓGICA

 

Algunos sitios del BT, requieren de medidas concretas para controlar su deterioro y realizar acciones dirigidas a su restauración ecológica.  Para dicha restauración, rehabilitación o recuperación,  será importante detener en primera instancia el deterioro ambiental y controlar las fuentes que lo causan. En este caso, se considerará  disminuir  o suspender las actividades que  pudieran estar provocando, impactos ambientales negativos sobre el paisaje, la integridad ecológica de las comunidades, poblaciones, especies prioritarias  y hábitats.

 

Para ello, se considerarán opciones alternativas de uso, cuando las hubiere, o la suspensión directa de procesos negativos, seguida de la definición de medidas correctivas para la restauración o rehabilitación de los sitios afectados; atendiendo prioritariamente a los siguientes aspectos de  interés principal:

 

·          Limitación a lo estrictamente necesario, de las acciones que impactan el paisaje, realizando preferentemente aquellas que ayuden a restituir su integridad.

·          Recuperación ecológica de las superficies degradadas mediante el uso de especies nativas.

·          Manejo de la vegetación basado en criterios ecológicos, procurando prioritariamente la conservación de las masas forestales existentes.

·          Consideración como especies prioritarias en esta primera etapa del Programa de Manejo de: Bletia spp., Bursera spp., Mammilaria spp, Arbutus spp, Sceloporus grammicus, Crotaluss spp., Pituophis deppei, Aphelocoma spp, Didelphis virginiana, Sylvilagus floridanus, Bassariscus astutus, Spilogale putorius y Mephitis macroura. 

·          Protección de los hábitats prioritarios y la biodiversidad del ANP, mediante la Zonificación y la aplicación de las Reglas Administrativas. En el mediano plazo se definirán acciones  para  la protección de hábitats específicos con el carácter de prioritarios.

·          Protección de los procesos de recarga del acuífero mediante: la conservación de la vegetación existente; el establecimiento de una política general de uso eficiente del agua en todas las actividades dentro del ANP; la limitación de la infraestructura a la mínima indispensable para evitar la reducción de la superficie de infiltración y  el uso de materiales que permitan la infiltración.

·          Incorporación del BT al mercado de servicios ambientales, para contribuir a financiar la conservación.

·          Establecimiento de un programa integral para la protección del suelo.

·          Gestión para incorporar las instalaciones conocidas como “el vivero” a la Administración del ANP, para  fortalecer las estrategias de Educación Ambiental, Capacitación, Producción Orgánica y producción de recursos auto-generados.

 

Objetivo General

 

·          Restaurar, recuperar o rehabilitar  los sitios degradados por procesos naturales o actividades humanas; mediante acciones correctivas de manejo, el uso de especies nativas y la protección integral de ecosistemas, procesos ecológicos y hábitats.

 

Estrategias

 

·          Aplicar una estrategia de recuperación y rehabilitación ecológica que permita al menos, recuperar la estructura básica y los servicios ecológicos más importantes de los ecosistemas deteriorados y la mayor representatividad posible de las poblaciones de vida silvestre que se encontraban antes del disturbio.

·          Definir criterios suficientes para conformar una política integral de restauración ecológica adaptada a las condiciones del BT.

 

COMPONENTE: CONECTIVIDAD E INTEGRIDAD DEL PAISAJE

 

Objetivos

 

·       Proteger la integridad del paisaje natural del BT, por medio de políticas específicas de zonificación, protección, regulación, manejo y restauración; para evitar mayor fragmentación del hábitat y restituir la conectividad entre las zonas prioritarias de conservación.

·       Promover la protección de las interrelaciones ecológicas entre las áreas protegidas que integran el Ecosistema del Pedregal de San Ángel; mediante una estrategia regional de conservación, que considere el establecimiento de corredores ecológicos.

 

Metas

 

·          Proteger y restituir la continuidad espacial de los ecosistemas del BT.

·          Propiciar la recuperación de la fisonomía del paisaje.

·          Evitar la mayor fragmentación del territorio protegido.

·          Promover la protección regional de las muestras representativas del Ecosistema del Pedregal de San Ángel.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                                              Fortalecimiento de las políticas de zonificación, restauración y restricciones de uso que establece el Programa de Manejo para evitar la mayor fragmentación del paisaje y los hábitats del BT.

·                                              Contribución a integrar una estrategia regional para la conservación del Ecosistema del Pedregal de San Ángel, mediante la participación interinstitucional.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Cumplir con la Zonificación que establece el Programa de Manejo.

I,C,M,L,P

Evitar mayor fragmentación del hábitat por nuevas brechas, senderos y veredas.

I,C,M,L,P

Establecer criterios e indicadores para evaluar y monitorear los efectos de la fragmentación del hábitat en los ecosistemas y en la diversidad de especies.

C,M

Aplicar políticas específicas para la interconectividad funcional de senderos y  veredas.

C

Evaluar los impactos de las brechas, senderos y veredas  en los movimientos de la fauna silvestre.

M

Establecer criterios para el mantenimiento de caminos, brechas y senderos, mediante técnicas de bajo impacto.

C,M

Localizar posibles corredores biológicos y rutas de desplazamiento y uso del hábitat por la fauna silvestre.

M

Establecer medidas para proteger el paso de fauna silvestre, por senderos, brechas y caminos, durante sus ciclos  reproductivos y movimientos poblacionales locales  y estacionales. 

C

Establecer medidas para promover entre usuarios,  visitantes y trabajadores, el  respeto al paso de la fauna silvestre por  caminos, brechas, senderos y veredas.

C

Evitar la realización de acciones o proyectos que representen posibles amenazas a la integridad del paisaje y los ecosistemas.

C, P

Promover la integración en las estrategias de Investigación Científica y Monitoreo, de investigaciones sobre la fragmentación del hábitat y sus efectos en la biodiversidad.

C,M,L,P

Promover y facilitar la realización de tesis profesionales sobre impactos en la biodiversidad por fragmentación del hábitat y sobre el manejo de ecosistemas frágiles, protección del paisaje y establecimiento de corredores biológicos.

M,L,P

Promover la cooperación interinstitucional con la UNAM para diseñar y poner en marcha una política regional para la protección del Ecosistema del Pedregal de San Ángel.

M

Promover la integración de corredores ecológicos entre las muestras del Ecosistema del Pedregal de San Ángel, para proteger las rutas de especies migratorias de largo y mediano alcance y las migraciones altitudinales locales.

M

Promover la revisión y en su caso, la actualización o celebración de nuevos instrumentos de colaboración y cooperación con instituciones de investigación, privadas y gubernamentales (convenios, acuerdos, etc.) sobre temas relativos a estudios de impactos en la biodiversidad por la fragmentación de hábitats, corredores biológicos y protección del paisaje.

C,M

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: REFORESTACIÓN Y RESTAURACIÓN DE ECOSISTEMAS

 

Objetivos

 

·          Conservar la superficie forestal del BT, mediante un enfoque de manejo de ecosistemas, integrando la valoración de los servicios ecosistémicos que produce y sus valores biológicos y recreativos.

·          Desarrollar criterios ecológicos de evaluación para planificar el manejo de las comunidades forestales del BT, con el fin de proteger su integridad y evitar impactos negativos al hábitat de especies asociadas.

 

Metas

 

·          Proteger los tipos de vegetación que  integran actualmente los ecosistemas del BT.

·          Garantizar la producción de servicios ecosistémicos.

·          Restaurar y rehabilitar los sitios señalados en la Zonificación.

·          Evitar impactos negativos del manejo, para el hábitat de las especies.

·          Mantener las oportunidades de recreación, educación y de hábitat que brinda el “bosque cultivado”.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                     Protección y manejo integral de los ecosistemas forestales el BT, mediante políticas  y  criterios ecológicos.

·                     Desarrollar políticas específicas para el manejo de las especies introducidas que conforman el “bosque cultivado”

 

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Suspender el uso público de los sitios que de acuerdo con la Zonificación deberán restaurarse o rehabilitarse.

I

Instrumentar  una estrategia para la restauración de suelos y recuperación de la vegetación en la Zona de Restauración Ecológica, considerando horizontes de corto, mediano y largo plazos.

C,M,L

Integrar una base de datos sobre los tipos de vegetación del BT.

C

Definir criterios ecológicos para la caracterización específica y evaluación de los ecosistemas forestales.

M

Definir criterios, valorar y cuantificar los servicios ambientales que producen los bosques y el matorral.

M

Definir criterios para evaluar la importancia y el potencial recreativo y educativo  del “bosque cultivado”.

M

Construir un marco de referencia científico para sustentar la planificación del manejo forestal y la toma de decisiones.

M

Promover la investigación científica para evaluar el estado ecológico integral de los ecosistemas forestales y su importancia como hábitat de la biodiversidad, procesos de recarga del acuífero, conservación del suelo y captura de carbono.

M

Generar una estrategia para la protección y manejo de la vegetación del BT, considerando su aplicación en el corto, mediano y largo plazos, con base en criterios ecológicos sobre su estado y beneficios ambientales.

M,L,P

Promover investigaciones científicas para evaluar las implicaciones ecológicas de las especies introducidas en los ecosistemas del BT.

M

Promover la participación de instituciones de investigación en las líneas prioritarias de evaluación de los ecosistemas forestales y otros tipos de vegetación.

M

Promover la realización de investigaciones científicas mediante la modalidad de tesis profesionales con base en las necesidades de manejo de los ecosistemas forestales.

M

Promover la revisión y en su caso, la actualización o celebración de nuevos instrumentos de colaboración y cooperación con instituciones de investigación, privadas y gubernamentales (convenios, acuerdos, etc.), especializadas en temas forestales.

C,M,L,P

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: RECUPERACIÓN DE ESPECIES   PRIORITARIAS

 

Objetivos

 

·          Proteger  las especies bajo categorías de riesgo, relictas, nativas y emblemáticas del BT; a través de políticas y acciones para favorecer la recuperación de sus poblaciones y contribuir a conservar la biodiversidad patrimonial.

·          Contribuir a las políticas nacionales para la conservación del patrimonio biótico del país, mediante la protección y recuperación de especies prioritarias.

 

Metas

 

·          Proteger  las especies bajo categorías de riesgo de acuerdo a la normatividad federal.

·          Favorecer la recuperación de especies con poblaciones en estado crítico.

·          Procurar la recuperación de la diversidad de especies característica del BT.

 

LÍNEA DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

Establecimiento de medidas de protección y manejo para la recuperación de las poblaciones de las especies definidas como prioritarias.

 

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Definir criterios generales para el tratamiento de las especies prioritarias propuestas.

C,M

Diseñar criterios e indicadores para monitorear la presencia de las especies prioritarias.

M,L,P

Realizar censos periódicos y estacionales sobre las especies prioritarias.  

C,M,L,P

Evaluar el estado de las poblaciones de las especies prioritarias.

M,L,P

Determinar su distribución específica y su abundancia,  y elaborar mapas georreferenciados.

M

Incorporar las zonas de distribución de las especies prioritarias a la Zonificación del Programa de Manejo.

C,M,L,P

Establecer medidas específicas para la protección de las especies prioritarias, incluyendo: vigilancia,  zonificación y mejoramiento del  hábitat, entre otras 

C

Realizar monitoreos sistemáticos de Hyla eximia e H. arenicolor, para confirmar su presencia o su desaparición del ANP e incorporarlas en su caso,  a la categoría de especies prioritarias.

M

Identificar otras especies que puedan considerarse como prioritarias.

C,M,L,P

Elaborar una base de datos sobre las especies prioritarias.

C,M,L,P

Promover la realización de investigación mediante la modalidad de tesis profesionales sobre las especies prioritarias.

     M

Promover la revisión y en su caso, la actualización o celebración de nuevos instrumentos de colaboración y cooperación con instituciones de investigación, privadas y gubernamentales (convenios, acuerdos, etc.), para desarrollar estudios poblacionales sobre las especies prioritarias.

C,M,L,P

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: PROTECCIÓN Y RESTAURACIÓN DE HABITATS PRIORITARIOS

 

Objetivos

 

·          Proteger, restaurar y conservar los hábitats de distribución de las especies prioritarias, mediante acciones específicas de manejo y el desarrollo de investigación científica.

·          Identificar los hábitats de las especies emblemáticas, indicadoras y prioritarias, y  elaborar mapas de su distribución.

·          Promover el desarrollo de investigación científica sobre evaluaciones de hábitats prioritarios y sus especies.

 

Metas

 

·          Proteger y restaurar el hábitat de especies de la flora relicta del BT y de especies de fauna poco abundantes.

·          Proteger y restaurar el hábitat de especies bajo categoría de riesgo.

·          Contribuir a generar conocimiento científico sobre evaluaciones de hábitat.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·                 Desarrollo de  acciones para la protección y restauración de los hábitats prioritarios en el BT.

·                 Promoción de investigaciones y acciones específicas  para el conocimiento y manejo de los hábitats prioritarios.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

 Caracterizar y proteger el hábitat de Bursera cuneata  y B. fagaroides.

M,L

Caracterizar y proteger el hábitat de Bletia urbana, Mammilaria magnimamma, M. discolor y  M. San-angelensis

M,L

Caracterizar y proteger  el hábitat de Bassariscus astutus y Sylvilagus floridanus. 

M,L,P

Caracterizar y proteger el hábitat de Crotalus molossus, C. triseriatus, Sceloporus grammicus y Pituophis deppei.

M,L,P

Elaborar mapas georreferenciados con la distribución del hábitat de  las especies prioritarias.

M,L,P

Promover el desarrollo de investigaciones científicas enfocadas a la evaluación y caracterización de hábitat, dentro de los convenios institucionales.

M,L,P

Mantener estrecha coordinación y retroalimentación con el Componente Recuperación de Especies Prioritarias.

M,L,P

Promover el desarrollo de investigación científica mediante la modalidad de tesis profesionales, sobre conocimiento y manejo de hábitats prioritarios.

M,L,P

 

* I: inmediato; C: corto plazo (1 año); M: mediano plazo (2 años); L: largo plazo (más de 2 años); P: permanente

 

COMPONENTE: PROTECCIÓN DE PROCESOS DE RECARGA DEL ACUÍFERO

Objetivos

 

·          Favorecer los procesos de recarga del acuífero, mediante la protección de la integridad física y funcional de los ecosistemas y del paisaje del ANP.

·          Evaluar la capacidad actual y  potencial del BT para la  recarga del acuífero por la infiltración del agua de lluvia.

·          Conocer la importancia de la superficie del ANP para la recarga del acuífero y promover  su incorporación al mercado de servicios ambientales.

·          Promover una política integral de ahorro, uso eficiente, tratamiento, re-uso y valoración del agua. 

 

Metas

 

·          Contribuir a proteger las condiciones naturales del ANP que permiten la recarga del acuífero.

·          Evitar la contaminación del agua para la recarga.

·          Mejorar el potencial de recarga.

·          Evaluar la contribución específica del ANP a la recarga del acuífero del D.F.

·          Establecer una política de ahorro, tratamiento  y re-uso del agua.

·          Obtener recursos para la conservación, mediante el pago por servicios de recarga del acuífero.

 

LÍNEAS DE ACCIÓN Y ACTIVIDADES

 

·          Protección de los ecosistemas para mantener y mejorar la capacidad de recarga del acuífero, con agua de buena calidad.

·                                                                      Evaluación el potencial de recarga del BT y promover su incorporación al mercado de pagos por servicios ambientales, con el fin de obtener recursos adicionales para financiar la conservación.

·                                                                      Contribuir a una cultura de ahorro, tratamiento  y re-uso del agua.

 

ACTIVIDADES

*PLAZO

Establecer en el ANP una política general para el uso eficiente y re-uso del agua, riego de áreas verdes, uso de materiales biodegradables y mantenimiento preventivo y correctivo de instalaciones y servicios.

I,P

Impulsar medidas para la protección de los ecosistemas y procesos implicados en la recarga del acuífero.